Si hacemos un inventario de los productos de limpieza que tenemos en nuestro hogar, seguramente, mirando las etiquetas de muchos de ellos, nos daremos cuenta de que vivimos rodeados de productos químicos, como rotuladores, limpia cristales, detergentes, cosméticos, desodorantes, pilas, cartuchos de impresora o ropa sintética.
Éstos son sólo algunos de los productos que pueden contener elementos tóxicos. Desde vivienda saludable queremos ayudarte a identificar los químicos más peligrosos y darte alternativas ecológicas para protegerte de ellos.
Con un poco de imaginación, no tendremos que depender tanto de este tipo de productos: los detergentes pueden cambiarse por jabones naturales o rallados, el vinagre y el bórax son excelentes lejías, los popurris o las plantas aromáticas mantienen un olor tan bueno como los ambientadores, y una taza de bicarbonato de sodio seguida de una de vinagre es un desatascador de tuberías tan bueno como cualquiera que compremos en el supermercado.
Más formas de contribuir con el plantea al tiempo que mejoramos nuestra salud pasan por utilizar aparatos con baterías recargables en vez de pilas, pintar con pinturas ecológicas, sustituir los insecticidas por plantas como la albahaca o vestir con ropas de fibras naturales.
En definitiva, la idea es empezar a ser más conscientes de lo que tenemos entre manos e intentar ir reduciendo nuestro consumo.