A veces, sin esperarlo, te encuentras verdaderos tesoros en cualquier rincón. No digo que Albacete no sea bonito. Pero la verdad, no me esperaba encontrarme esto en mitad de un pequeño pueblo de esa gran provincia. 





Los azulejos de colores van ascendiendo y moviéndose por toda la fachada, tomando balcones, ventanas y puertas. 

Así que movilicé a la familia en busca de azulejos que se pudieran romper y empecé el proyecto. Aunque en un ataque de cordura, no llené toda la fachada de casa con un mosaico. Poco a poco. Primero, hay que probar con algo pequeño y he decorado con trozos de azulejos un cabecero de mimbre. 




Para pegar los azulejos he usado escayola, que es bastante manejable, fácil de hacer y sujeta bastante bien. 
Os dejo un pequeño tutorial en video con todos los pasos, pero avisos y trucos:
- Es importante hacer primero un diseño de cómo queremos colocar los azulejos. Si los vamos poniendo sobre la marcha, nos vamos a encontrar problemas, como que no queda claro el dibujo o no cuandrán bien los trozos y dejamos espacios vacíos muy grandes.
- Esencial tener muuuuuuuucho cuidado con los dedos cuando los pasemos por encima para retocar la escayola. Sí, lo normal y lo mejor es usar siempre una espátula, pero es muy fácil que echemos la mano y aviso, por experiencia propia, que cortan.
- Con azulejos de colores lisos, casi seguro que queda mejor, ya que es más fácil hacer dibujos nítidos. Es lo próximo que tengo que hacer!


