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Bricolaje

Hormigón impreso: pavimento resistente y duradero

Suelo impermeable que resiste ácidos, manchas y tránsito intenso. Colores y texturas personalizables con mínimo mantenimiento para jardines y exteriores.

¿Qué es el hormigón impreso y por qué triunfa en jardines?

El hormigón impreso es un pavimento moderno y resistente que ha revolucionado el acabado de exteriores en viviendas con jardín. Se trata de una solera de hormigón cuya superficie se pigmenta y se graba con texturas mientras está fresca, utilizando moldes de neopreno que simulan diferentes diseños y acabados. Gracias a su amplia gama de colores y texturas, permite crear pavimentos vistosos, duraderos y prácticamente sin mantenimiento.

Su popularidad se debe a múltiples ventajas: es impermeable, resiste el ataque de ácidos, manchas de grasa y aceite, y soporta muy bien el tránsito intenso. Estas cualidades lo hacen perfecto para aceras, rampas, zonas de piscina y espacios feriales, desplazando progresivamente a los pavimentos tradicionales.

Características principales del hormigón impreso

El aspecto más distintivo de este pavimento es su capacidad de imitación. La estampación puede reproducir adoquines, piedra natural, baldosas o pizarras con un bajorrelieve muy realista. Además, su textura antideslizante lo hace especialmente adecuado para zonas de piscina, donde la seguridad es prioritaria.

La clave de este sistema reside en la capa superficial endurecedora y coloreada, que viene en polvo ya preparada de fábrica. Este producto se aplica sobre el hormigón fresco y proporciona tanto el color como la dureza necesaria para un acabado profesional.

Pasos para construir un pavimento de hormigón impreso

Preparación y encofrado

Primero debes decidir la zona a hormigonar y delimitarla con ladrillos macizos o piezas similares, que funcionarán como bordillos. Es fundamental afirmarlos bien con un encofrado de tablas resistentes, ya que el hormigón ejerce mucha presión sobre los laterales.

Vertido y alisado del hormigón

Extiende la capa de hormigón procurando que cubra el mallazo de manera uniforme. Agita la mezcla para evitar la formación de burbujas de aire.

El reglado y alisado es el paso más importante. Si la superficie es grande, divide el trabajo en porciones y completa por zonas. Los bordillos actúan como nivel de referencia para reglear correctamente el hormigón.

Utiliza una llana grande manejada con pértiga para igualar toda la superficie rápidamente. Trabájala a lo largo y a lo ancho hasta conseguir un acabado espejo.

Aplicación del endurecedor pigmentado

Deja reposar el hormigón un tiempo breve. Entonces espolvarea el endurecedor sobre la superficie húmeda. La dosis recomendada es aproximadamente 1 kilo de producto por metro cuadrado. Verás cómo la zona tratada adquiere un aspecto mate característico.

Impresión del relieve

La solera debe reposar entre 1 y 2 horas, según la humedad y temperatura ambiente. Después, presiona los moldes o alfombrillas sobre la superficie para imprimir el patrón elegido (adoquinado, piedra, etc.).

Acabado final

Pasadas 24 horas, elimina el polvo y suciedad cepillando y lavando con agua a presión. Espera otras 24 horas y aplica una imprimación de resina que selle la porosidad del hormigón, evita eflorescencias y deja el pavimento lustroso y protegido.