La espuma de poliuretano se ha convertido en un producto esencial en numerosos trabajos de construcción, reformas y bricolaje. Su función principal es la de sellar y rellenar huecos. También es un excelente aislante térmico y acústico.
El poliuretano fue descubierto en Alemania en los años 30. Diez años más tarde se introdujo en Estados Unidos un material de espuma rígida destinado al aislamiento. A día de hoy, es imposible no hablar de la espuma de poliuretano en cualquier trabajo de aislamiento y sellado. Si tienes que hacer algún trabajo para aislar, rellenar o unir juntas, la espuma de poliuretano es el producto ideal. Si quieres saber más sobre este producto tan versátil sigue leyendo, porque te vamos a contar todos sus beneficios, usos, aplicaciones y cómo sacarle el máximo partido.
La espuma de poliuretano (PU) es un material plástico poroso formado por una agregación de burbujas. Se la conoce también bajo el nombre de espuma expansiva o gomaespuma. Básicamente se forma por la reacción química gaseosa de dos compuestos: un poliol y un isocianato, aunque en su formulación se necesita y se admiten múltiples variantes y aditivos. Esta reacción química libera dióxido de carbono que es el gas que va formando las burbujas.
El poliuretano es un material que puede moldearse y manejarse sin que pierda su fisiología. Es un material muy resistente que puede emplearse en estado sólido, líquido o en espuma. La espuma de poliuretano se puede aplastar, rayar y estirar sin problema. Cuenta con multitud de propiedades y además, es un producto totalmente inocuo, no representa ningún peligro para el ser humano.
Según el sistema de fabricación, podemos clasificar la espuma de poliuretano en dos tipos:
Son las más baratas y las más utilizadas. Liberan calor durante su reacción. Se fabrican en un proceso continuo mediante una espumadora, que es la unión de varias máquinas de las cuales la primera mezcla los diferentes compuestos. La segunda es un sistema de cintas que arrastra la espuma durante su crecimiento limitándolo para darle la forma deseada. Y la tercera, la parte final de la espumadora es un dispositivo de corte que corta el bloque a la longitud deseada.
Se utilizan para crear piezas a partir de moldes como rellenos, aislantes… Suelen ser de mayor calidad y duración que las espumas en caliente aunque su coste es mayor. En este caso son espumas que apenas liberan calor en la reacción química. Se fabrican mediante una espumadora simple que consiste en un dispositivo mezclador.
Acabamos de ver que según el sistema de fabricación las espumas de poliuretano se pueden clasificar en dos tipos: espumas en caliente y espumas en frío. No obstante, por lo general se clasifican según los siguientes dos tipos:
Son las espumas de poliuretano de uso general. Se emplean para aislar y para rellenar huecos, agujeros y grietas en todo tipo de materiales. Se pueden aplicar con o sin pistola, y también lijar y pintar una vez la superficie se ha secado. Son muy utilizadas para arreglar puertas y ventanas, rellenar huecos y grietas, y para hacer aislamientos tanto térmicos como acústicos. Cuanto más pequeñas sean las burbujas generadas por la espuma, mejor será la calidad de aislamiento y resistencia.
Son las espumas de poliuretano que se utilizan para trabajos específicos, como por ejemplo las espumas adhesivas o las que son a prueba de fuego. Dentro de este grupo podemos encontrar los siguientes tipos de espuma de poliuretano:
Otra manera de clasificar las espumas de poliuretano es según su aplicación. Se pueden aplicar de dos modos diferentes:
Cuando se aplica directamente a través de la cánula que trae incorporada el producto. Este modo de aplicación es muy común en trabajos de bricolaje.
La pistola permite regular la cantidad de espuma aplicada y asegura una dosificación más precisa. Es la mejor opción para trabajos de mayor calado, cuando se requiere un uso prolongado y se necesita cubrir grandes espacios.
Por norma general, las espumas inyectadas por cánula se caracterizan por presentar una expansión significativa, mientras que en las de pistola es más reducida. Esto se debe, en el caso de la espuma con cánula, la presión se libera cuando la espuma sale del bote. En cambio, en las espumas con pistola lo hace en el extremo de la misma garantizando una estructura esponjosa y uniforme de máximo rendimiento con una expansión mínima.
La versatilidad de la espuma de poliuretano permite que ésta sea utilizada en infinidad de aplicaciones. Sus propiedades más destacadas y aprovechadas son las siguientes.
Gracias a la investigación y como resultado del desarrollo del producto y de las sustancias químicas, en los últimos años han surgido nuevos tipos de espumas de poliuretano con composiciones específicas que se han ajustado para que su uso en distintos trabajo resulte lo más práctico posible. La espuma con cánula elástica, con una expansión menor de lo normal, o la espuma de poliuretano en spray que se expande al 100% son algunos ejemplos.
Recordemos que la espuma de poliuretano está destinada principalmente para trabajos de aislamiento, sellado y relleno. No pueden utilizarse para soportar cargas ni para trabajos de fijación. A pesar de que las espumas universales presentan unas buenas características adhesivas, no deberían utilizarse con este fin. Las únicas espumas de poliuretano que se pueden emplear para fijar son de las específicas, las espumas adhesivas ya que tienen unos requisitos específicos. De lo contrario, nos podemos encontrar con un mal resultado.
La espuma de poliuretano necesita humedad para curar por lo que humedecer la superficie antes de su aplicación ayudará a que la espuma se agarre mejor. Esta recomendación se aconseja sobre todo cuando se aplica en los meses cálidos en superficies porosas y secas. Para evitar dañar la estructura de la espuma la mejor opción es mojar mediante un pulverizador. No deben quedar gotitas de agua en la superficie de la junta. Si es necesario dejar secar antes de aplicar la espuma y en el caso de que se vayan a aplicar dos capas de espuma, habrá que humedecer la primera capa antes de aplicar la segunda. No se recomienda aplicar espuma de poliuretano en una habitación cerrada ni en una grieta si no hay suficiente humedad como para que endurezca.
Las espumas se aplican de abajo hacia arriba en forma de zigzag. Si se aplica en una junta pequeña esto no es tan relevante, pero sí que se debe aplicar de esta forma en juntas grandes. De lo contrario, si se aplica de arriba a abajo caerá. En el caso de las espumas de poliuretano adhesivas la aplicación es en línea recta, y en el caso del formato spray la dirección en que se aplique no tiene tanta importancia.
Si utilizas una espuma con pistola tendrás que rellenar dos tercios de la junta. Si la aplicación será mediante cánula bastará con llenarla hasta la mitad para garantizar el suficiente espacio para la expansión.
En su modo de empleo, también se recomienda agitar el bote de espuma unas 20 veces antes de utilizarlo para mezclar bien los ingredientes y garantizar la buena estructura en la espuma. Luego coloca el bote boca abajo y enróscalo en la pistola. Si se enrosca antes de agitarlo expulsará algo de gas.
El gas influye en el rendimiento del producto y también es el ingrediente más peligroso de su formulación debido al riesgo de explosión. Teniendo esto en cuenta y por motivos de seguridad, los botes de espuma de poliuretano deben almacenarse y transportarse en posición vertical. También debe protegerse del calor y guardarse lejos de cualquier fuente de ignición. Es importante que el bote no presente abolladuras, ha de permanecer intacto. No dejes los botes de espuma en tu lugar de trabajo, ni en vehículos. Se tiene que almacenar a una temperatura de entre +5ºC y +30ºC.
Una vez hayas utilizado el producto, vacía bien todo el contenido y lleva el bote a un punto de recogida de residuos. El poliuretano es 100% reciclable y está considerado un material de alto valor ecológico y económico. Los beneficios que se obtienen de su reciclaje son muy numerosos.
La espuma de poliuretano no representa un riesgo para la salud siempre que se aplique en habitaciones ventiladas. Además, se deben utilizar equipos de protección individual como guantes y gafas protectoras. Una vez ha endurecido no emite ninguna sustancia dañina.