
Las estanterías de esquina son la solución perfecta para aprovechar el espacio en habitaciones pequeñas. Estos muebles esquineros te permiten organizar y decorar sin ocupar espacio en las paredes principales, convirtiéndose en una opción imprescindible para dormitorios reducidos.
La mejor noticia es que instalar una estantería de esquina es un proyecto de bricolaje muy sencillo que puedes hacer tú mismo en poco tiempo. Además del ahorro económico, conseguirás un resultado estético y completamente personalizado.

La forma más simple de fabricar una estantería de esquina es hacerla hueca por dentro. Este método es ideal para principiantes porque te permite taladrar la parte inferior sin complicaciones.
Si prefieres evitar taladrar, puedes usar molduras de madera como soporte. Este método es aún más rápido y requiere mínimas herramientas.
Esta opción es perfecta si tu pared no es de hormigón o si quieres una instalación reversible sin dejar marcas permanentes.

Si quieres ir más allá del diseño básico, puedes crear estanterías esquineras con formas más llamativas y personalizadas. La clave está en combinar diferentes tablas de forma creativa.
Los diseños originales siguen siendo relativamente fáciles de fabricar si tienes las herramientas básicas de bricolaje: taladro, sierra y nivel.
Las estanterías de esquina aprovechan un espacio que normalmente está muerto en cualquier dormitorio. Son funcionales para guardar libros, plantas decorativas, fotos o accesorios sin restar metros útiles.
Desde el punto de vista decorativo, estas baldas esquineras crean un efecto visual muy estético y ordenado. Además, el coste de materiales es muy bajo comparado con comprar una estantería comercial, y el resultado es completamente a tu gusto.