
¿Cansado de la decoración de tu cocina? Forrar los muebles de la cocina con vinilo adhesivo es la solución más económica y sencilla para renovar este espacio sin obras ni grandes inversiones. Con este método puedes conseguir un cambio radical en pocas horas.
La cocina es el lugar donde más tiempo pasamos en casa, por eso es normal que con el paso del tiempo nos cansemos de su estilo. A diferencia de otras reformas, usar vinilo adhesivo te permite cambiar el aspecto de tus armarios de forma reversible y sin gastar mucho dinero.
El vinilo adhesivo es una solución perfecta para tunear muebles de cocina porque es económica, fácil de aplicar y ofrece resultados profesionales. Además, si en el futuro quieres cambiar el estilo nuevamente, puedes retirarlo sin dañar la superficie original.
Esta opción es ideal cuando no quieres hacer reformas costosas pero deseas darle un aspecto completamente nuevo a tu cocina. El vinilo adhesivo se adapta a cualquier diseño y color que imagines.

Con ayuda de un destornillador, retira cuidadosamente las puertas de los armarios de la cocina. También debes quitar los tiradores para que no interfieran durante el proceso de colocación del vinilo.
Prepara una mezcla de agua tibia con jabón y limpia todas las puertas eliminando completamente la grasa, polvo y suciedad acumulada. Esta es una etapa crucial porque el vinilo solo se adhiere bien a superficies limpias.
Después de limpiar, seca bien cada puerta con un trapo de algodón hasta que la superficie quede completamente seca e impecable.
Mide cada puerta con precisión usando una regla o metro. Recorta los trozos de vinilo con un cúter o tijeras, siempre dejando un tamaño un poco más grande del necesario para asegurar cobertura completa.
Es mejor tener vinilo de sobra que quedarte corto. Los excedentes los recortarás después de pegar.
Coloca el vinilo sobre la puerta y ve pegando poco a poco con una espátula de plástico, presionando desde el centro hacia los bordes para evitar que se formen burbujas de aire. Presta especial atención en las esquinas y los bordes.
Puedes recortar el vinilo sobrante con un cúter una vez esté pegado, o doblar los excedentes hacia la parte posterior de la puerta para asegurar una mejor adhesión.
Una vez que el vinilo está completamente pegado y seco, coloca de nuevo los tiradores (puedes mantener los antiguos o instalar unos nuevos) y cuelga las puertas en su lugar original.

Si te animas a continuar con el tuneo de tu cocina, puedes aplicar vinilo adhesivo en más superficies: los azulejos, la encimera o incluso los electrodomésticos. Combina diferentes colores y patrones para crear un estilo único y personalizado.
El vinilo adhesivo te permite experimentar sin miedo, ya que siempre puedes cambiar de opinión y aplicar un nuevo diseño cuando lo desees.
Forrar los muebles de tu cocina con vinilo adhesivo es un proyecto económico, rápido y muy satisfactorio. Con pocas horas de trabajo y una inversión mínima, conseguirás una cocina completamente renovada. ¿Te animas a intentarlo?