
Si tienes la suerte de disfrutar de un jardín en tu casa, una fuente o estanque para jardín son dos elementos que transformarán completamente el espacio. No solo serán la envidia de tus visitas, sino que aportarán vida y tranquilidad a tu jardín con el sonido del agua en movimiento.
Si tu jardín es pequeño y no tienes espacio para una piscina, no te preocupes. Te voy a enseñar a construir una fuente decorativa y también un estanque donde podrás añadir peces y plantas acuáticas para alegrar tu espacio exterior.
Para construir tu propia fuente necesitarás una vasija grande y decorativa apta para exteriores. En el interior colocarás una maceta de polietileno y una vasija pequeña.
Los materiales más importantes son:
Todos estos materiales son económicos y fáciles de conseguir en tiendas de bricolaje.
Comienza pintando la vasija pequeña del mismo color que la grande si deseas que combinen. Mientras la pintura se seca, usa la pala para excavar el agujero donde irá la fuente a una profundidad de 25-30 centímetros, según la altura de tu maceta de polietileno.
Coloca la bomba en uno de los extremos del agujero y conecta la tubería de una pulgada de grosor. Sitúa los adoquines en el fondo junto a la bomba para dar estabilidad.
Taladra un agujero en la maceta grande para pasar el tubo y fijarla sobre los adoquines. Repite el proceso en la maceta pequeña, pero esta vez une el tubo a un tubo de extensión mediante un acoplamiento para crear el efecto "campana de agua".
Llena la maceta pequeña con piedras decorativas para sostener el tubo en el centro de forma firme. Vierte agua en la maceta y conecta el cable a un enchufe GFCI, que reduce el riesgo de descargas eléctricas en espacios exteriores.
Puedes instalar un temporizador para que la bomba se encienda y apague automáticamente. Termina los detalles escondiendo el cable con musgo o plantas y colocando baldosas alrededor para darle un toque elegante.

La ubicación es fundamental para el éxito de tu estanque. Evita que reciba más de 6 horas de sol directo, ya que esto afecta negativamente a los peces y plantas acuáticas. Lo ideal es colocar el estanque cerca de un árbol que proporcione sombra sin que sus hojas caigan constantemente sobre el agua.
Excava la zona creando tres niveles de profundidad diferentes para crear un hábitat óptimo:
Una vez excavados los niveles, cubre toda la superficie con un revestimiento flexible especial para estanques. Este plástico aguanta el peso del agua sin fugas y es resistente a los daños.
Coloca primero una capa subyacente protectora que evite que las piedras rasguen el revestimiento principal. El revestimiento debe ajustarse bien a los tres niveles sin estirar demasiado, dejando alguna pulgada en el fondo para acoplarlo correctamente a las paredes.
Sujeta los bordes con piedras o baldosas con cuidado de no dañar la lona. Puedes cortar las partes que sobren, pero conserva los sobrantes para reparaciones futuras.
El agua debe estar siempre en movimiento para mantener sanos a los peces y plantas. Instala una bomba de agua conectada a una cascada, orientando el flujo para que el agua golpee rocas y llegue oxigenada al estanque.
Planta la vegetación acuática antes de llenar completamente el estanque. El último paso es introducir los peces, que serán los protagonistas principales de tu estanque.
El agua es un elemento transformador que aporta paz y tranquilidad a cualquier espacio exterior. Ya sea una fuente elegante o un estanque con vida acuática, tu jardín ganará una nueva dimensión estética y sensorial.
Recuerda que el mantenimiento regular asegurará que tu fuente o estanque sigan luciendo perfectos durante años. ¿Tienes dudas o sugerencias sobre cómo hacer tu fuente o estanque? ¡Comparte tus experiencias en los comentarios!