
Durante el verano, abrir las ventanas es esencial para que entre corriente de aire y refrescar tu hogar. El problema es que junto con esa brisa llegan moscas, mosquitos, polillas y otros insectos incómodos. Una mosquitera magnética es la solución perfecta para mantener las ventanas abiertas sin que entren estos visitantes no deseados.
A diferencia de las mosquiteras tradicionales fijas, la mosquitera magnética es removible y fácil de instalar. Su marco está fabricado con chapas galvanizadas que se adhieren directamente al marco metálico de la ventana usando imanes potentes.
Esto significa que puedes colocarla y quitarla sin herramientas, sin obras y sin dejar marca. Cuando llegue el otoño, simplemente la retiras y la guardas hasta la próxima temporada de calor.
Antes de comprar, toma las medidas exactas del ancho y alto de tu ventana. La mosquitera debe cubrir completamente la abertura para que no entre ningún insecto. Mide desde el exterior del marco, ya que ahí es donde irá colocada.
El marco de la mosquitera magnética tiene imanes integrados en sus bordes. Comprueba que los imanes estén correctamente posicionados y que el marco está en buen estado antes de la instalación.
Simplemente acerca el marco magnético al perímetro de la ventana metálica. Los imanes se adherirán automáticamente. No necesitas taladrar ni usar pegamento. El marco debe quedar perfectamente alineado para que la malla cierre completamente.
Asegúrate de que todos los lados están bien adheridos y que la malla queda tensa sin arrugas. Si algunos puntos se separan, ajusta levemente el marco para que los imanes hagan mejor contacto.

A diferencia de las mosquiteras fijas, la versión magnética se retira en segundos. Cuando baje la temperatura y los insectos desaparezcan, solo tienes que despegar el marco de la ventana. No dejará ninguna marca ni rastro de instalación.
Esta versatilidad la convierte en la opción ideal si alquilas tu vivienda o prefieres no realizar obras permanentes en tus ventanas.