Desde que empecé a organizar cómo sería la decoración de la terraza he cambiado de opinión 47 veces, sobre todo con respecto al estilo. Tenía claro que quería reutilizar los pufs marroquíes que compramos en Marruecos el año pasado pero el resto simplemente ha sido improvisado y ha ido encajando poco a poco. Esto me ha sorprendido, no he hecho un plan de decoración aunque sí es cierto que muchas cosas me han inspirado e inconscientemente todo ha salido rodado. Hay dos terrazas que me han inspirado principalmente:
TERRAZA 1:


Los sillones con tableros de madera y patas de horquilla mezclado con estilo boho y marroquí. La mezcla de patrones en las telas y el estilo colorista me tenían embaucada.
TERRAZA 2:


El pop de color que la silla aporta al resto de colores y la tela como hilo conductor me hicieron pensar que las cosas que tenía podían tener un sentido entre sí y no quedar cada uno de su padre y de su madre.

Lo primero que ha hecho que todos los elementos tuvieran un sentido juntos ha sido la tela. ¿Sabéis dónde la conseguí? ¡En el mercadillo! Es una muestra de gran calidad, un poco aterciopelada y además de decoración y tapicería, no para ropa, y me costó ¡un euro!. Alucinante, ¿verdad? Quién diría que esta tela me serviría como hilo conductor entre los pufs y la alfombra. Fue el detonante que me hizo elegir el color de las sillas.


Las sillas, os comenté en el anterior post, que las encontramos en la calle. Eran 4 y en un principio (cuando aún hacía frío) las pinté las 4 de negro. Por alguna razón que no recuerdo pensé que sería una buena idea, aunque en realidad por aquel entonces no pensaba hacer una zona de relax en la terraza sino más bien un sitio para comer. Como algunas estaban hechas polvo, opté por arreglar dos con las dos que peor estuvieran, sustituyendo los elementos más chungos y pegándolos con "pega todo". Luego una capita de imprimación y el color deseado y listo!

