
Antes de pintar cualquier zona de tu hogar hay ciertas cuestiones que debes tener en cuenta. No solo son importantes las que se refieren a no manchar o a dejar un buen acabado, sino que lo son más aún cuando cuando tienen que ver con nuestra salud. Por eso hoy le daremos un repaso a lo que necesitas saber antes de ponerte manos a la obra para poder pintar de forma segura.
La pintura es un elemento imprescindible en cualquier reforma o renovación, y es que tiene grandes beneficios para nuestro hogar. A nivel higiénico, nos ayuda a mantener un ambiente limpio, sin manchas, desperfectos o humedad. A nivel estético, se puede llegar a cambiar una estancia por completo solo con modificar el color, por lo tanto es muy recomendable seguir unos pequeños consejos antes de comenzar a pintar las paredes de nuestra casa.

La primera recomendación a tener en cuenta sería meditar muy bien qué tipo de pintura elegimos para cada pared, tanto en un sentido técnico como en uno estético. Puede que necesitemos pintura plástica, antihumedad, acrílica… Hay que saber las necesidades de nuestras paredes y qué resultado estamos buscando antes de elegir una en concreto.
Por supuesto, el color de la pintura también es fundamental. Piénsatelo bien antes de escoger un tono determinado, porque será un elemento decorativo muy importante en tus estancias. Es muy buena idea pintar un trocito de pared como muestra y esperar al día siguiente para decidirnos a seguir con él, ya que el color que quede resultante también dependerá de otros factores, como la luz concreta de la habitación.

La cinta de carrocero es algo esencial que hay que tener antes de pintar las paredes. Tapa con ella todas las superficies que vayan a rozar la pintura (ventanas, enchufes, puertas, etc.). También es aconsejable cubrir el suelo con papel de periódico o similar para protegerlo de manchas y salpicaduras. Si crees que algún mueble puede sufrir este riesgo, cúbrelo con una tela que no vayas a echar de menos si se estropea.

Ahora que ya tenemos protegida la casa, debemos prestar atención a algo más importante aún: protegernos a nosotros mismos. Y es que pintar puede ser una actividad divertida y complaciente o convertirse en algo peligroso si no lo hacemos de manera correcta.
Las pinturas contienen compuestos químicos y componentes que pueden ser perjudiciales para la salud si no tenemos un poco de cuidado, así que veamos qué necesitamos para estar protegidos a la hora de pintar.
