Mesa de costura Dolores

¡Buenos días, boniqueces! 

DOLORES ha pasado de estar arrumbada en un rincón para sostener trastos y acumular polvo a tener un nuevo hogar en el que será la protagonista. Ha sido recibida con mucha ilusión, ya que su dueña todavía no había visto el resultado final, y eso me llena de felicidad, porque así sabes que todo el trabajo y el tiempo invertidos han merecido la pena 

Os muestro algunas de las fotos que tengo de ella para que veáis su gran cambio: curarle todas sus heridas, limpiar su corazón y vestirla como se merece

Muchas gracias a Blasi por confiar en mí para ocuparme de algo tan importante y delicado para ella. He tratado a DOLORES con el máximo respeto posible 

 ¡Os espero al otro lado!