¿Cuántas veces te has preguntado cómo conseguir que tus hijos pasen una tarde sin pantallas? La realidad es que hay miles de proyectos sencillos que puedes hacer en casa con materiales que probablemente ya tienes. Lo mejor es que mientras ellos se divierten creando, tú descubres que el aburrimiento es el enemigo número uno de la creatividad.
Dedicar tiempo a estas actividades no solo los entretiene, sino que desarrolla su imaginación, motricidad fina y autoestima. Además, te sorprenderá lo orgullosos que se sienten cuando terminan algo hecho por sus propias manos. Es una inversión en su desarrollo y en momentos de calidad juntos.
Aquí te traemos desde manualidades con materiales reciclados hasta proyectos de tejido y decoración de habitaciones. Hay para todos los gustos y edades, así que toma nota.
Un repaso por las posibilidades infinitas que esconde ese simple rollo de papel higiénico. Con goma, pinturas y un poco de imaginación, tienes entretenimiento garantizado para una tarde.

Te sorprenderá lo fácil que es enseñar a los pequeños a usar un telar. Desarrolla paciencia y concentración mientras crean sus propios tapices de colores.

Las tapas de botellas se transforman en juegos de memoria, mosaicos y un sinfín de proyectos. Aquí verás cómo convertir lo que ibas a tirar en arte.

Aprende a preparar tu propio jabón para hacer pompas sin gastar una fortuna. Es química divertida y al aire libre, lo que más piden en verano.

Descubre cómo hacer esa masa blanda y elástica que fascina a los pequeños con solo dos ingredientes. Es segura, comestible y alucinantemente divertida.
Transforma el espacio donde duerme en un lugar especial. Todo lo que necesitas saber sobre colores, mobiliario y detalles que hagan que se sienta como su propio refugio.

El caos es el estado natural de cualquier cuarto de pequeños, pero hay formas ingeniosas y baratas de poner orden. Soluciones prácticas que ellos mismos pueden ayudarte a implementar.

Un proyecto perfecto para enseñar el valor del ahorro mientras crean su propio monedero decorativo. Está tan mono que querrán guardar todas sus monedas.

Estas ideas son solo el principio. Lo importante es que disfrutes del proceso junto a ellos, sin presión por que salga perfecto. Los mejores recuerdos de la infancia suelen estar llenos de pegamento, pintura y risas.