
No todas las persianas son iguales, ni todas las cintas tampoco. Existen diferentes tipos de cintas de persiana, así que lo primero que tendrás que hacer será medir la que ahora está deteriorada para comprar una de las mismas características.
Cinta de persiana Schellenberg
Ahora que sabes que cinta debes comprar puedes acudir a tu ferretería de confianza para hacerlo. También podrías comprar la una gran superficie de bricolaje: Leroy Merlin, Bricomart, … y por supuesto en Amazon a un solo click y sin moverte de casa. Para una ventana normal no debiera costarte más de 6€ la cinta o correa.
Ahora que ya tienes la cinta nueva en casa es hora de cambiar la vieja. ¿No sabes cómo hacerlo? Tranquilo hemos preparado un sencillo pero completo paso a paso que esperamos pueda guiaros para cambiar la cinta de la persiana sin mayorees problemas.
Lo primero que tendrás que hacer será acceder al eje de la persiana en el cajón. Para ello, si la persiana en relativamente nueva, es probable que tengas que desatornillar un par de tornillos. Si es muy vieja, en cambio, podría estar sujeta a presión por lo que tendrías que tener que hacer fuerza con un destornillador plano en modo palanca.
Con el fin de quitar la cinta vieja lo ideal es subir la persiana para que toda la cinta quede recogida en el cajetín. Una vez hecho, sujetarla con las sargentas o inmoviliza de cualquier otra forma la polea para que la persiana no se caiga después. Solo entonces, suelta el nudo y desenrolla el trozo de cinta del disco que está dentro del cajón.
Después, desmonta el cajetín de la pared y desecha la cinta antigua. ¿Ya lo tienes? Es hora de cambiar la cinta vieja por la nueva.

Coge la cinta nueva y quema ligeramente uno de sus extremos con un mechero para que no se deshilache. Ahora colócala en el disco o polea superior dentro del cajón, tal y como estaba la antigua en el tambor. Dale dos vueltas y realiza el nudo en el extremo. Tensa, retira las sargentas o aquello que hayas puesto para inmovilizar la persiana y bájala para que se enrosque la cinta.
A continuación, coje el cajetín a la altura que debas colocarlo en la pared y corta la cinta un poco más abajo de este. Quema el extremo, como has hecho antes y mételo por la ranura inferior del cajetín y en el sentido de giro llévala hasta el tornillo de sujeción.
Para hacer el agujero del tornillo y que este no se deshilache calienta con el mechero la punta de un tornillo, un tirafondo o un clavo caliente. No lo hagas muy en la punta, deja un centímetro al menos para evitar problemas. Después coloca el tirafondo para que la correa no se mueva.
Sube la persiana hasta arriba del todo y vuelve a inmovilizarla. Ahora desengancha el eje de la polea del cajetín de abajo para poder enrollar manualmente la cinta. Asegúrate de que esta vaya recta, que no se gire en ningún momento. Una vez enrollada, monta de nuevo el cajetín y atorníllalo a la pared.
Ahora la puedes retirar aquello que hayas puesto para fijar la persiana y comprobar que la persiana funcione correctamente. Si es así, como esperamos, podrás volver a colocar la tapa de la caja superior y habrás terminado de cambiar la cinta de la persiana.
Son muchos pasos y puede resultar abrumador cambiar la cinta de una persiana pero ¡hazlo con tranquilidad y saldrá!