
Una persiana motorizada tiene múltiples ventajas. Aumentaremos el confort en las habitaciones al eliminar el esfuerzo de subir y bajar persianas. Con presionar un botón, parecido a la llave de la luz, éstas lo hacen solas. Además, existe la posibilidad de contar con un mando a distancia, incorporarlo al control central domótico de la casa o incluir sensores de lluvia o luminosidad.
La seguridad es otra de las ventajas de las persianas eléctricas si las incluimos en el sistema de simulación de presencia. Aunque estemos de vacaciones, se subirán y se bajarán tal y como lo hacemos nosotros cuando habitamos la vivienda.
Manos a la obra

Lo primero que tienes que hacer es averiguar el diámetro del eje de la persiana que quieras robotizar. Sólo existen dos tamaños estándar: 40 y 60 milímetros. El otro dato que tienes que deducir es el peso, que se puede calcular, conociendo el tamaño y el material, a partir de la siguiente tabla:
* PVC.... 5 Kg./m2
* Aluminio.... 5 Kg./m2
* Acero.... 13 Kg./m2
* Madera.... 12 Kg./m2
Dependiendo de estos dos datos, elegiremos un motor capaz de acoplarse y levantar la persiana. En la red encontrarás muchas empresas de venta de motores como Domolandia.
Paso a paso
1. Saca la persiana del tambor. Si hay alguna lama rota es el momento de cambiarla.


2. Introduce el motor en el eje enrrollador y fíjalo. Coloca correctamente los cables de conexión eléctrica y de alimentación que acompañan al motor.
3. Introduce de nuevo la persiana en el tambor, atorníllalo a la caja para fijarlo y cierra la tapa.
4. Realiza las conexiones eléctricas sacando los cables desde la caja eléctrica.

El montaje es muy sencillo y los motores vienen acompañados de información e instrucciones detalladas que te facilitarán el trabajo. Vienen preparados para que cualquiera pueda hacer la instalación en casa.