
Los muebles antiguos de madera suelen estar barnizados, pero con el tiempo pierden brillo o simplemente quieres renovar su estilo. Pintar muebles barnizados es más sencillo de lo que parece si sigues los pasos correctos para preparar la superficie y aplicar la pintura.
El barniz crea una capa impermeable y brillante que impide que la pintura se adhiera correctamente. Si pintas directamente sin preparación, la pintura se descascarará en pocas semanas. Por eso, eliminar o acondicionar esa capa barnizada es el paso más importante de todo el proceso.
El lijado es el método más accesible y económico para preparar muebles barnizados. Usa una lija de grano medio (entre 80 y 120) para eliminar el brillo y la capa superior de barniz.
Si el mueble tiene varias capas de barniz antiguo y el lijado no es suficiente, un decapante químico eliminará el barniz mucho más rápido. Aplícalo con una brocha de cerdas gruesas.
Algunos pintores aplican directamente una imprimación todo terreno sobre el barniz, saltándose el lijado o decapado. Esta opción funciona con muebles barnizados que no tienen capas muy gruesas, ahorrando tiempo de preparación.
Elige el acabado que prefieras: pintura mate para un estilo más moderno o satinado para mayor durabilidad. La clave está en no saltarte la imprimación, ya que garantiza que la pintura se adhiera correctamente al barniz y el resultado dure años.