
Limpia y lijada superficialmente le di una mano, sin cuidado, de pintura a la tiza. Sin cuidado digo, porque le dejé intencionadamente unos chorretones de pintura para darle relieve.
Preparada la base, comencé a pintarla...
Y seguí pintando... ¡la inspiración!...
Ahora venía el momento de mancharlo, ajarlo... y para ello nada mejor que más pintura.


Ya estaba listo, me había quedado a gusto... ahora pasaríamos a la siguiente etapa. El decoupage.
Lo apliqué para la decoración.


Lo siguiente fue el estarcido, para los números y rematar la decoración de el reloj...



Para darle el toque final le di barniz manchado con un poco de Betún de Judea, obteniendo así un efecto envejecido.

Ya sólo quedaba ponerle las agujas para darlo por terminado. A éstas también les di el mismo efecto para integrarlas en el reloj.
Pegadas con cola, ya estaba terminada mi última obra... Con gran satisfacción os presento una nueva creación.

Bonito eh... para mí lo es. ¿y para ti? Comenta, comparte, escríbeme...lo que quieras para hacerme llegar tu opinión. Todas ellas las recibiré y contestaré encantada.
¡Hasta pronto!