Me gusta tener plantas en contenedor y siempre procuro adornar estos con algún detalle DIY (como se le dice ahora a las cosas hechas por uno mismo) una forma de reutilizar objetos que de otra forma acabarían en la basura pero que con poco trabajo y una pizca de imaginación alegran cualquier rincón.

En esta ocasión y aprovechando material de obra he hecho unas graciosas setas, versión particular de Amanita, para decorar las macetas de mi jardín.

Con unos tapones o capuchones de pvc que se utilizan en la construcción para evitar accidentes con las varillas de hierro que sobresalen de los cimientos y un poco de pintura se consigue este bonito elemento decorativo.

Se pintan muy bien con rotulador o pintura al agua, yo elegí el rotulador-marcador en color blanco porque así queda rayado, le aporta algo de textura y parecen más reales. Una vez que esta seco le doy una mano de barniz acrílico para proteger el resultado final.

El mejor efecto se consigue poniendo varias setas juntas.
También como son huecas permiten que puedan anidar insectos predadores en su interior por lo que ademas tenemos un anti-plagas ecológico.