Truco para envejecer las vigas del portal

Como saben los buenos maquetistas, un detalle convincente puede llenar de atractivo y verosimilitud un paisaje entero. En el caso del portal de Belén, una pared sabiamente desconchada, un viejo toldo rugoso, un madero bien trabajado, llenarán de encanto y autenticidad la zona que ocupan en la maqueta.
Vamos a examinar paso a paso la elaboración de una humilde y recia viga de madera. Imitaremos en ella la tizne y el desgaste de los años, a partir de un listón que hemos recolectado en nuestra carpintería habitual. Es una fácil y entretenida labor, que realizaremos empleando utensilios tan habituales como las limas. ¡Vamos a verlo paso a paso!
El trabajo comienza con el acopio de materiales. Los amables operarios de nuestra carpintería nos regalan todos los cortes que necesitemos, del montón que se acumula junto a la sierra de cinta. Ya en casa, Coco inspecciona los listones, junto con las piedras que usaremos para construir el Belén.









Finalmente solo debemos colorear alcohol con betún de Judea. Como puede verse, aprovechamos los pinceles que tienen el mango roto, convertidos en cómodas brochas. Y ya tenemos el madero enterizo de roble que necesitamos para nuestro portal de Belén. De esta manera tan sencilla, en poco rato obtenemos un detalle estructural muy convincente, que prestará leales servicios como viga, pilar o cargadero.


¿Que les parece? ¿ya conocían este truco?