Hay ocasiones en las que nos apetece entelar un trabajo, ya sea por dentro (forrar cajones, entelar el interior de una caja, de un cubertero) o por fuera (entelar letras de DM, poner detalles textiles en la tapa de una cajita) y para ello es mejor trabajar con la tela endurecida, porque funciona como un cartón y por tanto el corte es más preciso. Además no se deshilacha y la podemos manejar con más comodidad.
A mí personalmente me encanta entelar los cajones de los muebles que restauro, me parece que quedan muy bien terminados. En un tutorial anterior os mostré cómo se hace (pincha AQUÍ) con la tela tratada de esta manera.
El procedimiento para acartonar una tela es el siguiente: necesitaremos ALKYl (o un producto similar de otra marca, como en mi caso) y agua. Un bote, una cuchara y después la plancha y papel de horno. Vamos a endurecer un trocito de tela que voy a usar para forrar una letra y una pasamanería que también voy a utilizar para decorar las letras de DM.
Ponemos en el bote 3 cucharadas soperas de ALKYL y añadimos 300 cc de agua. Con esta proporción la tela no queda excesivamente tiesa, pero si la necesitáis más endurecida basta con añadir menos agua. 
Con el bote cerrado agitamos enérgicamente hasta que veamos que han desaparecido todos los grumos. Es importante que quede absolutamente líquida, ya que si dejamos algún grumo nos quedará una mancha en el sitio donde caiga.












Para este tutorial he utilizado una trozo pequeño de tela, pero en el caso de necesitar una tela más grande lo podéis hacer en un barreño, colocando la tela y luego empapando con la solución de alkil (que lógicamente tendrá que ser más cantidad que la que yo he puesto aquí, pero manteniendo siempre la misma proporción).




Cualquier trasto se puede forrar con tela y el aspecto cambia radicalmente.