Llega el calor y hay que cambiar las botas por las sandalias. Eso mola, pero lo que no me gusta nada es tener todas las chanclas, zapatos de tacón y similares amontonados en el zapatero. Cuando encuentro el que quiero no soy capaz de localizar el compañero y además salen todos aplastados. Otra opción son las cajas. Muy ordenados cada uno en la suya, pero a veces tengo que abrir cuatro o cinco hasta que veo el par que quiero. Así, que me he hecho un zapatero a la vista. Ordenados los zapatos, cada uno con el suyo y sin necesidad de volverme loca hasta que encuentro lo que estoy buscando.


Tenía en casa varios listones de madera de un curso que hice. Antes de tirarlos a la basura quería buscarles alguna función. Podía haber hecho unas baldas con ellos, pero los zapatos son muy largos y no iban a caber. Por eso se me ocurrió ponerles los cartones de los huevos. Tienen la forma justa para meter los tacones dentro y hacer que los zapatos se sujeten.





He hecho un pequeño cartelito con el contrachapado de las cajas de fresas y le he puesto unos botones que tenía tirados por casa. El lugar elegido para el zapatero es debajo del mueble de la entrada. A mano para salir de casa en cualquier momento.


Posiblemente, sea una de las ideas más locas que he tenido, pero a la vez me parece muy práctico. Los zapatos ordenados. Cada uno con el suyo y sin necesidad de perder el tiempo buscando lo que te quieres poner. Todo con materiales que iban a terminar en la basura y que me sirven para tener muy ordenaditos los zapatos de tacón.
Más fotos e ideas sobre zapatos: Inventando Baldosas AmarillasEste DIY participa en la Fiesta de Enlaces de las #diogeneras