Desde hace años, la Navidad se ha convertido en sinónimo de abundantes banquetes que acaban por alterar nuestros hábitos alimenticios. Son días de excesos que pasan factura a nuestro estómago, y perjudican nuestra línea.
En los menús de estas fechas, los aperitivos se han convertido en una parte destacada, pero hay que tener presente cómo nos conviene tomarlos para no caer en una elevada, innecesaria, ingesta nutricional que afectará a nuestra salud.
Chorizo, salchichón, quesos curados, empanadillas, croquetas… Son algunos de los alimentos que, muchas veces, presiden nuestras mesas en estos días, por aquello de ir haciendo boca. Sin embargo, no debemos consumirlos en exceso, pues presentan un alto valor calórico y, en según qué casos, un elevado contenido en colesterol.
En su lugar, puedes recurrir a otros tentempiés más ligeros y sanos que no obliguen a tu estómago a hacer un sobreesfuerzo para poder consumir los platos que se sirvan a continuación.

Cuando el plato principal tiene un fuerte contenido en proteínas cárnicas, es conveniente que los aperitivos sean especialmente frescos y digestivos.
Hay infinidad de productos que puedes combinar para que reúnan esos dos requisitos, solo hace falta un poco de arte para presentarlos de forma que resulten apetitosos.
Si, por el contrario, el menú ofrece gran cantidad de ensaladas o platos con verduras y hortalizas, puedes permitirte introducir en los entrantes productos como el salmón ahumado y el buen jamón, que tienen gran valor nutritivo y saludables grasas.
Algunas de las exquisiteces que se presentan ante nuestros ojos estos días pueden llevar escondida una elevada cantidad de grasa. Con las salsas utilizadas en los aperitivos hay que tener también precaución ya que, inconscientemente, elevamos el valor calórico de los platos.
Lo ideal es elaborarlas a base de alimentos ligeros, como el tomate o el yogur desnatado. Puedes utilizar también los adobos elaborados con hierbas, especias aromáticas, cebolla, ajo, limón o vinagre en multitud de platos navideños.

Aparte de estas ideas te proponemos dos recetas con las que, seguro, acertarás.
Los siguientes aperitivos son muy fáciles de hacer y, por su elaboración, también resultarán ideales como primer plato ligero.
Si dejas reposar este aperitivo unas horas o de un día para otro, las almejas tomarán mucho más sabor. Compra almejas grandes y con gran peso, siempre que estén completamente cerradas y con la concha íntegra.
Ingredientes:
Elaboración:
Corta finamente el ajo y la cebolla. A continuación rehógalos en aceite hasta que resulten tiernos, agrega la menta y el perejil picado junto con el tomate pelado y sin semillas. Déjalo rehogar todo unos minutos y después añade las almejas, previamente pulgadas en agua con sal durante un buen rato. Cuando empiecen a abrirse, incorpora el Oporto y deja cocer unos minutos. Si quedaran secas goma agrega un poco de agua. Comprueba el punto de sal y sirve.
Envuelve y ata los espárragos con el paño. Te ayudará a conservar toda la forma y que estos no se rompan. Mucho cuidado con la cantidad de sal que añades, ya que las anchoas aportan mucho sodio y el plato podría quedar demasiado sabroso.
Ingredientes:
Elaboración:
Corta la parte más gruesa del tallo, pela con cuidado y ligeramente los espárragos. Átalos cubiertos con un paño y cuécelos con agua y sal durante unos 15 minutos. Aparte, rehoga un poco en mantequilla la cebolla. Agrega la harina, la sal y la pimienta molida y déjalo unos minutos. Por último, incorpora las anchoas picadas y la leche. Remueve bien evitando que se formen grumos. Tritura con la batidora, cuélalo y sirve esta salsa sobre los espárragos, cortados en trozos de cuatro centímetros. Acompaña con los guisantes previamente cocidos y sirve todo bien caliente.
Combinación de alimentos muy saludables ya que aportan proteínas, fibra, vitaminas y minerales básicos para seguir una alimentación equilibrada, también en Navidad. Sirve las brochetas como aperitivo, como mínimo, dos por comensal, acompañadas con la salsa de pomelo aparte.
Ingredientes:
Elaboración:
Pela y corta en juliana las escalonias. Calienta en una sartén el aceite, añade las escalonias y fríelas, a fuego lento, 5 minutos. Pela el pomelo, sepáralo en gajos y agrégalos a la sartén en el último minuto de cocción. Remueve y deja enfriar. Salpimienta y añade el cilantro picado. Reserva. Separa el brócoli en ramitos y cuécelos al vapor 3 minutos. Pela los langostinos, retírales la venita negra del dorso y ensártalos en 16 brochetas de madera junto con un ramito de brócoli. Cuece las brochetas de nuevo al vapor 2-3 minutos y sirve con la salsa de pomelo.