Ya está aumentando la temperatura, y con ella aumentan los antojos de gazpachos, ensaladas y helados. Si tenéis heladera, va llegando el momento de subirla del trastero (donde la mía ha pasado todo el invierno) y meterla al congelador para ponerse manos a la obra.
Yo conseguí mi heladera el año pasado. Antes, me la había prestado una amiga que -mira que eres mala- me obligó a devolvérsela. Decidí que no me hacía falta y me puse a hacer helados "a mano", pero tenía ganas de tener una de nuevo, me parece súper cómoda y ¡qué ricos están los helados caseros! (los no caseros también, soy súper fan de los helados, así, en general, no podría vivir sin ellos, pero hay que ver la de grasas raras y conservantes extrañísimos que tienen algunos de los comerciales) En fin, que si los hacemos en casa y con productos de calidad, nos aseguramos de que, además de ricos, sean sanos.
Para los que, como yo, os váis a estrenar estos días, os dejo unos truquillos y recetas infalibles para usar vuestra heladera con éxito
Primero, los trucos:
Recordad que la cubeta ha de estar, al menos, 24 horas en el congelador. Así que, si la habéis comprado hoy, lo siento, hasta mañana no podréis estrenarla. Esto tiene su parte buena: podéis investigar un poquito y recopilar recetas que os gusten.
Y, ahora, os dejo con una selección de recetas que espero que os gusten
Uno de mis favoritos es el helado de cheesecake (helado de tarta de queso). Consigue parecer una auténtica tarta de queso gracias al queso philadelphia, la mermelada de fresa y los trocitos de galleta que recuerda a la base de las tartas de queso. Además, necesitaréis, como os he dicho antes, nata para montar y azúcar invertido.
VER RECETA DE HELADO DE CHEESECAKE AQUÍ.
En este caso, la receta es de un helado que no requiere azúcar. Entre sus ingredientes, solo 3: leche, nata y dulce de leche. Sencillo e irresistible, ¿a quién no le gusta el dulce de leche? A mí, desde luego, me vuelve loca.
VER RECETA DEL HELADO DE DULCE DE LECHE AQUÍ.
Y, por último, una muestra de helado que lleva yema de huevo entre sus ingredientes. Cremoso, con sabor intenso a café, no podrás tomar solo una bola de este helado de tiramisù. Mascarpone, yema de huevo, azúcar invertido y galletas mojadas en café con licor son sus ingredientes básicos, además de la imprescindible nata montada. No os saltéis el paso de las galletitas mojadas en café porque será el toque que haga de este helado un auténtico tiramisù.
VER AQUÍ RECETA DE HELADO DE TIRAMISÙ.
En todos los casos recordad: primero se monta la nata con el azúcar (en su caso). Por otro lado, se mezclan el resto de los ingredientes y luego se integran con la nata montada procurando que no se baje demasiado. Dejamos reposar un poco la mezcla en el frigorífico para que esté fría y, pasadas unas horas, mantecamos en la heladera.
Ah, pero, ¿y si no tenemos heladera?
Pues la cosa es bien sencilla. Un poco más larga, pero sencilla: basta con poner la mezcla fría en el congelador. Cada 45 minutos aproximadamente la vamos sacando para removerla de nuevo con las varillas y evitar que cristalice y se quede como un bloque de hielo. Habremos de repetir esta operación varias veces. El helado estará listo para consumir después de remover la mezcla 3 o 4 veces.
Os dejo una muestra de un helado que preparé sin heladera. Es una delicia de helado de hierbabuena, con un sabor refrescante que os va a encantar. Yo le pongo trocitos de chocolate para darle un toque crocante y porque, sí, lo confieso, ¡soy adicta al chocolate!
Espero que os hayan sido de utilidad estos truquillos para comenzar a usar vuestra heladera y ¡no olvidéis seguirme en las redes sociales! y visitar mi blog: Cocinando para mis cachorritos.