4 Recetas de Mermelada de Verduras: cebolla, zanahoria, calabaza y tomate

Sí, has leído bien. En este artículo vamos a dejar a un lado las tradicionales mermeladas de frutas que todos conocemos para dar paso a las mermeladas de verduras.

Un modo curioso, y muy original y rico, de conservar y luego consumir algunos vegetales es elaborar con ellos mermeladas, que resultarán muy adecuadas como acompañamiento de determinados platos. La de pimiento verde o la de tomate, por ejemplo, casan bien con los quesos; y la de zanahoria se suele emplear como guarnición de carnes, sobre todo de caza.

El otoño y el invierno son buenos momentos para preparar estas mermeladas, ya que es en estas estaciones cuando la calabaza o la cebolla están en su mejor punto. En conserva podrás consumir las durante todo el año. Te proponemos unas cuantas recetas para que sorprendas a los tuyos.


Mermelada de cebolla

Mermelada de cebolla
Mermelada de cebolla

Ingredientes:



 1 kg de cebollas

450 g de azúcar

El zumo de 1/2 limón

1 vaina de vainilla

Elaboración:



Corta las cebollas muy menudas y colócalas en una cazuela (no se debe utilizar aluminio).

Añade el azúcar el zumo de limón y la vaina de vainilla cortada por la mitad, tapa y deja reposar al menos 2 horas.

Pasado este tiempo, pon la cazuela a fuego suave y remueve frecuentemente. Deja cocer unos 40 minutos y llena con ella los frascos de cristal previamente esterilizados.

Pon los frascos en la olla al fuego con agua y deja hervir una media hora. Retira y deja enfriar en la misma cazuela.

Mermelada de zanahoria

Mermelada de zanahoria
Mermelada de zanahoria

Ingredientes:



400 g de zanahorias

100 g de azúcar

1 limón

Elaboración:



Limpia y pela las zanahorias.

Ponlas a cocer a fuego medio durante una hora, dependiendo de su estado de madurez. Remueve frecuentemente con un cucharón de madera para evitar que el producto se pegue o se queme en la cazuela, hasta que estén tiernas.

Escurre bien y pasa por la batidora. Coloca el puré obtenido en un cazo y añádele el zumo del limón y la ralladura de medio limón.

Agrega el agua y deja cocer la mezcla hasta que la mermelada adquiera consistencia.

Deja enfriar. Se toma fría como acompañamiento de pan tostado, magdalenas o bizcochos. También se puede emplear como guarnición de platos de carne.

Mermelada de calabaza

Mermelada de calabaza
Mermelada de calabaza

Ingredientes:



2 kg de calabaza

1 kg y medio de azúcar

3 o 4 clavos de olor

Preparación:



Corta la calabaza, pela y retira las semillas.

Pon a cocer con agua, hasta que esté bien hecha. Retira y pásala por el colador.

Pesa la pulpa y añádele aproximadamente el 80% de azúcar (así, por cada kilo de calabaza escurrida, emplearás 800 g de azúcar). Mezcla bien.

Coloca en una olla, agrega unos clavos de olor y pon a cocer a fuego medio entre 20 y 25 minutos, removiendo con una cuchara de madera. Hazlo con la olla parcialmente tapada, ya que salpica y puede quemar.

Mermelada de tomate

Mermelada de tomate
Mermelada de tomate

Ingredientes:



1 kg de tomates maduros

750 g de azúcar

El zumo de un limón

Elaboración:



Escalda los tomates durante 30 segundos, escúrrelos y pélalos. Córtalos y retira las semillas.

Pon la pulpa en una cazuela. Espolvorea con el azúcar y añade el zumo de limón.

Deja en el frigorífico durante 12 horas.

Luego, pon a cocer muy lentamente unos 50 minutos removiendo con una cuchara de madera.

Las confituras o mermeladas caseras de verduras, al contrario de lo que muchas personas creen, son fáciles de preparar. Solo se deben seguir al pie de la letra unas sencillas reglas y ser muy meticuloso en cuanto a la higiene (los botes deben estar esterilizados). Además, te permiten disfrutar de un producto 100% natural y elaborado como hacían antaño nuestras abuelas.