Cuando el calor aprieta es fácil caer en la tentación de tomar refrescos que, por lo general, suelen contener mucho azúcar y sustancias químicas que no benefician a nuestro organismo. Una alternativa a los refrescos, saludable y con poquitas calorías, es esta agua de sandía y menta que además está muy rica. No te llevará nada de tiempo hacerla y cuando la tomes sentirás que tus fuerzas se renuevan.
Para preparar esta agua te recomiendo guardar la sandía previamente en la nevera, así estará más fresquita. Si no tuviste tiempo de enfriarla puedes añadir hielo, aunque al derretirse se perderá un poco de sabor. También conviene que el agua esté bien fría. Elige una buena sandía, madura pero no pasada, y no será necesario añadir azúcar para que quede dulce. Puedes prescindir de las hojas de menta si quieres, pero te aseguro que le dan un frescor que difícilmente vas a conseguir de otra forma. 
INGREDIENTES:
500 gr de pulpa de sandía
300 ml de agua
10 hojas de menta (o hierbabuena)
¡Buen provecho!
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