El ajoblanco es una sopa fría de la cocina popular andaluza que parece que tiene su origen en la antigua Roma.
Actualmente, la cocina creativa, ha hecho que el ajoblanco se sirva combinándolo con productos muy variados como melón, jamón, salmón, huevas….
Ingredientes:
Unas horas antes de hacer el ajoblanco poner en un cuenco grande la almendra y el pan y remojar con el agua.
Poner en la batidora el contenido del cuenco, añadir el vinagre, el ajo troceado groseramente y sal al gusto y batir enérgicamente hasta obtener una crema totalmente homogénea.
Después, a baja velocidad, iremos incorporando poco a poco el aceite de oliva virgen hasta incorporarlo totalmente a nuestra crema.
Probar y rectificar de vinagre o sal si fuera necesario. Introducir en la nevera durante, al menos, 4 horas antes de utilizar.
Poner en los platos unas bolitas de melón que habremos extraído con un sacabolas y unas huevas de arenque o de lumpo. Verter sobre cada plato el ajoblanco, ya en la mesa, desde una jarrita y consumir antes de que pierda la frescura.


