Hoy os traigo una de esas recetas básicas de esas que nunca fallan y que siempre te harán quedar bien. Acompañas el plato con una buena ensalada y unas patatas fritas con un poco de ajito y quedas como un rey. No hay que ponerse a hacer reducciones de frutos prohibidos ni meterse en camisas de once varas para comer bien y mucho menos ahora, que te apetece más bien poco encender los fogones. Además, es una receta estupenda para los peques de la casa!
500 gr. de carne de ternera picada
100 gr. de carne de cerdo picada
100 gr. de miga de pan
1 huevo
4 dientes de ajo
1 kg. de tomates
1 cebolla
harina (para rebozar)
1/2 vaso de leche
1 cucharadita de azúcar
aceite de oliva virgen extra
una hoja de laurel
sal
2 cucharadas de salsa de soja
perejil
Empezaremos poniendo la miga de pan en un cuenco, donde verteremos la leche y dejare que se empape bien.
Para hacer la salsa de tomate, picamos la cebolla y 2 dientes de ajo y los pochamos en una cazuela con un chorrito de aceite. Picamos los tomates, los agregamos a la cazuela. Agregamos la hoja de laurel. Cocinamos durante 25-30 minutos con el azúcar a fuego medio. Añade la salsa de soja, mezcla y pasa todo por el pasapurés. Es muy importante que quitéis la hoja de laurel o al picarla os volverá la salsa oscura.
Pelamos y picamos los otros 2 dientes de ajo y los mezclamos en un cuenco con la carne picada de cerdo y de ternera, el huevo y un poco de perejil picado. Sazonamos y amasamos hasta que quede una mezcla homogénea.
Añade la miga escurrida y mezcla bien.
Forma las albóndigas, las pasamos por harina y las doramos en una sartén con abundante aceite caliente. Las ponemos sobre papel absorvente para que suelte el excendente de aceite.
Colocamos la salsa de tomate en la cazuela e introduimos las albóndigas y las cocinamos durante 8-10 minutos a fuego suave. 