He vuelto cocinillas, después de un par de meses ausente por proyectos, aparte de unas reformas en casa, que me han tenido muy atareada.
Y de nuevo, con mi cocina, sugerencias y recetas para todos mis seguidores habituales.
Uno de mis platos habituales en casa, porque, lo conozco de toda la vida, ya lo preparaba mi madre.
Es un plato sabroso y conocido como "Mandonguilles amb sípia" de la cocina de mar y montaña, tan tradicional de la cocina catalana.
Ingredientes:
500 g de carne picada de pollo
1 sepia limpia
2 cebolla
2 dientes de ajo
1 huevo
250 ml de vino blanco seco
400 ml de caldo de pollo
50 g de miga de pan
Perejil
Harina para rebozar
Aceite de oliva
Pimienta molida
Sal
Elaboración:
Poner 100 ml de vino en un bol, añadir la miga de pan troceada y esperar a que esté bien empapada. Escurrir con un colador y reservar el vino.
Poner en un bol grande la carne picada de pollo. Añadir los ajos pelados y picados muy finamente, una cucharada de postre de perejil picado, el huevo batido y la miga de pan escurrida, salpimentar al gusto. Mezclar bien.
Formar bolitas, rebozarlas con harina ligeramente y freír en tandas en abundante aceite.
Una vez fritas las albóndigas, retirar y reservar.
Pelar y picar la cebolla y rehogar en una cazuela ancha, a fuego suave.
Incorporar la sepia troceada y cocinar unos 5 minutos. Añadir el vino blanco y el sobrante de la miga de pan. Cocinar un par de minutos más.
Añadir las albóndigas, cubrir con el caldo y dejar que se cueza todo a fuego suave unos 20 minutos, hasta que reduzca la salsa.