No hay nada mejor para recargar energía y volver con buen humor, que descansar, desconectar, pasear mucho, disfrutar de buena compañía, de la familia, comer a gusto...
Este fin de semana ha sido estupendo, pues aunque ha hecho frío, el sábado hizo una temperatura ideal para dar un largo paseo por la ría de Huelva, disfrutar de un paisaje inigualable, sentarme en una de sus terrazas a tomar el aperitivo y charlar con mi marido.
Os traigo fotos de la Ría y del Muelle del Tinto para que podáis disfrutar de una ciudad que este año va a dar mucho que hablar. Ya sabréis que ha sido elegida Capital Gastronómica.
Como buena onubense, enamorada de mi ciudad y de su gastronomía , en "Que no te falte un perejil" no faltarán recetas típicas ( ya he publicado muchas ), os enseñaré rinconcitos de mi Huelva chiquita y en lo posible, pondré humildemente mi granito de arena, para dar a conocer un poquito más de una ciudad cada día más hermosa.



Y ahora nos ponemos el delantal, preparamos ingredientes y sin demora comenzamos a cocinar. Arrancamos la semana con unas buenas albóndigas, acompañadas de una exquisita salsa.
Si os apetece. seguidme a mi cocina.
PREPARACIÓN ALBÓNDIGAS
Pica muy pequeñito la cebolla, pimiento y zanahoria. Lo puedes hacer en thermomix, poniéndolos en el vaso y programando velocidad 5, 4 segundos.
Pon la carne picada en un bol y mezcla bien con la picada anterior, la miga de pan mojada en leche ( bien escurrida ), los huevos, sal, ras el hanout y los huevos.
Cuela el aceite de freir las albóndigas, pon a calentar de nuevo en el fondo de una cacerola ( seguramente tengrás que reducir la cantidad, sobrará aceite ). Pica la cebolla y el puerro y sofríe en ese aceite.

Pon las albóndigas y añade la leche evaporada. Pon fuego medio-bajo y espera a que la salsa espese y quede concentrada.