¿Os gustan las albóndigas? ¡Tenéis que probarlas entonces con esta receta: albóndigas con salsa de almendra! Una deliciosa combinación que os hará disfrutar de una deliciosa receta tradicional con un toque diferente. ¡Qué más se puede pedir! Os dejo con la receta porque sé que os va a enamorar como me ha pasado a mí. ¡Ya me contáis!

Hay recetas de las que se enamora uno a simple vista. Eso me pasó a mí con estas albóndigas en salsa de almendra que vi en el blog de mi amiga Miriam, El Invitado de Invierno. Una receta tradicional con un toque diferente que las hace súper atractivas. Las albóndigas son uno de mis platos favoritos y soy incapaz de no pedirlas en un restaurante... ¡y estas caseras son la bomba!
La salsa de almendra es sin duda el toque definitivo que las hacen mucho más atractivas. Una salsa muy sencilla de hacer y que no es tan contundente como suena, principalmente porque no lleva ningún lácteo, especialmente señalar que no lleva nata, ¡con las almendras es más que suficiente! La verdad es que es una salsa que podéis hacer para acompañar cualquier tipo de carne, no solo estas deliciosas albóndigas.
Hay recetas de las que te enamoras... ¡y estas albóndigas en salsa de almendra es una de esas! ¿Las habéis probado ya? ¡A qué esperáis!

[NUEVA RECETA] Albóndigas en salsa de almendra, una deliciosa receta tradicional con un toque diferente que os va a enamorar como me enamoró a mí. ¡Espero que os guste porque ya es una de mis recetas de cabecera!https://t.co/eVkaSZAGx4 pic.twitter.com/me5pykx3df
Dificultad: Fácil
Horneado: Sin horno
Tiempo: 40 mins (aprox)
Temporada: Invierno
Raciones: 4 personas
Etiquetas: Carne
Trotamundos: Europa
Adaptada de: El Invitado de Invierno
- Comenzamos con las albóndigas y para ello mojamos el pan en un poco de agua y lo escurrimos bien con las manos.
- Picamos bien la cebolla. Reservamos.
- En un mortero majamos bien el ajo. Reservamos
- En un bol amplio ponemos la carne y añadimos el pan, el huevo batido ligeramente, la cebolla picada, el ajo majado, la nuez moscada y mezclamos bien.
- Salpimentamos al gusto. Mezclamos bien con las manos o con el tenedor.
- Formamos con la mano bolas del tamaño de una nuez, más o menos, dependiendo de cómo os gusten de grandes las albóndigas.
- Enharinamos ligeramente las bolas. Reservamos.
- En una cacerola amplia, calentamos a fuego medio-alto un chorrito de aceite y vamos a freír ligeramente, hasta dorar, las albóndigas. No tienen que hacerse por dentro, solamente sellarse bien y dar sabor al aceite. Retiramos y reservamos.


Podéis hacerlas con la carne que más os guste: ternera, cerdo, mezcla, pollo...
Podéis añadir dos cucharadas de azúcar a la salsa si queréis, Miriam lo hace en la receta original.
Este plato está más bueno al día siguiente... ¡Os lo aseguro!