
En mi lista mental de cosas pendientes estaba hacer albóndigas veganas y usar el tempeh en la cocina, así que me animé a preparar esta receta, que me ha dejado con la boca abierta. Es algo más elaborada que otras que hemos compartido, pero merece la pena probarla y hacerla aunque sea de vez en cuando, además, si tienes un buen procesador de alimentos, te facilita mucho la tarea.
Para no echar tanto pan rallado, también he añadido harina de almendras y de garbanzo, pero si quieres simplificar la receta puedes añadir sólo pan rallado, aunque es posible que tengas que echar menos cantidad porque es más denso. Si quieres hacerlas sin gluten, puedes probar a sustituir el pan rallado por otra harina que sea apta para ti o por pan rallado sin gluten.
La harina de garbanzos le da un toque muy rico que me recuerda un poco al falafel, pero si no te gusta ese sabor puedes eliminarla sin problemas y añadir pan rallado hasta que tengan la consistencia perfecta.
Esta salsa de coco y tomate está para chuparse los dedos y se prepara en 5 minutos, aunque puedes utilizar cualquier otra que te guste o añadir salsa de tomate casera o envasada si quieres algo más sencillo. 
La salsa recién hecha es menos densa pero al hacer las fotos la comida se enfría y no siempre se puede apreciar la misma textura. En la foto de arriba puedes ver cómo nos quedó en un primer momento. De todas formas, si te gusta con más salsa o que ésta sea más líquida, añade más salsa de tomate o más leche de coco.
Como ya he comentado muchas veces, mi alimentación es muy sencilla, pero tenía ganas cocinar tempeh, es alimento procedente de la fermentación de la soja, originario de Indonesia. Aporta bastantes proteínas y se utiliza como reconstituyente de la flora intestinal y para favorecer el tránsito intestinal. Ya lo había probado en algún restaurante vegetariano pero nunca lo había cocinado.
Las albóndigas son muy fáciles de hacer, básicamente hay que triturar los ingredientes en un robot de cocina y darle forma a las bolitas, que tienen que quedar con una consistencia similar a las que de las de la foto de arriba. Puedes hornearlas o dorarlas en una sartén con un poquito de aceite. Yo preferí usar una sartén para ahorrar algo de tiempo.
Cuando las albóndigas están doradas, sólo hay que echarles la salsa y dejar que se cocinen unos 10 minutos para que se terminen de hacer por dentro y para que cojan más sabor.
Si no tienes perejil puedes usar otra hierba o no añadir nada, las especias también puedes suprimirlas o sustituirlas por otras que prefieras, tanto en la salsa como en las albóndigas. Si no te gusta el sabor del coco, utiliza cualquier otra leche vegetal, puedes echarle un ojo a nuestra entrada de 9 recetas de leches vegetales si quieres hacer tus propias leches vegetales en casa.
Yo cocino bajo en sal porque considero que es más sano y porque me gusta la comida así, por eso no añado sal en muchas de las recetas, pero si a ti te gustan los platos más salados te recomiendo que pruebes la salsa por si tienes que añadir algo de sal.
Como puedes ver, no hay receta que no sea posible veganizar, siempre están riquísimas, son más sanas, ligeras, te sientes mejor después de comerlas y la comida vegana es más respetuosa con los animales y con el planeta. Te animo a que pruebes estas albóndigas veganas, ¡te van a encantar!
Albóndigas Veganas
Prep
Cocción
Total
Autor: Danza de Fogones
Tipo de receta: Plato Principal
Cocina: Vegana
Raciones: 4
Ingredientes
Para la salsa:
Instrucciones
Notas
Receta adaptada de Minimalist Baker