
Que os parecen unas alcachofas fritas, ricas y crujientes para preparar como aperitivo, o como guarnición, o para una tapa. Muy buenas y rápidas de preparar.
Si os gustan las alcachofas está claro que os gustan de todas las maneras, pero para quienes no les van mucho, cuando las prueban fritas les gusta bastante.
Un plato que podemos preparar en un momento para estos días de fiestas que preparamos platos con carne o pescado, estas alcachofas son un buen acompañamiento. 
Lo mejor es hacerlas a punto para comerlas, recién hechas están muy crujientes y quedan muy buenas. Una buena manera de comer verdura con todo su sabor.
Además se preparan tal cual sin añadir harinas ni huevo, solo un puntito de sal y listo. 
Empezaremos limpiando las alcachofas, ponemos un bol con agua el perejil y el zumo de medio limón. Cortamos la punta de las alcachofas y quitamos las hojas más verdes hasta llegar a la parte más blanca. Las vamos dejando dentro del bol en el agua. Esto es para que no se oxiden y se pongan oscuras.