Plena temporada de alcachofas, así que hay que darle un homenaje merecido. Y para ello nada mejor que una preparación básica, sencilla y perfecta para disfrutar de todo su sabor, simplemente aliñadas y cocidas al horno, exquisitas.
Además de bocado gourmet, la alcachofa es una botica andante, remedio natural para casi todo. Para no aburrir, y por si no estáis al caso, citamos lo más importante: actúa como tónico y protector del hígado y favorece la función biliar, ayudando a la digestión de las grasas y a reducir los niveles de colesterol; tiene efecto diurético, favorece la eliminación de líquidos del cuerpo; baja en calorías y con un alto contenido en fibra; indicada también en dietas para diabéticos, ... , en fin no hay excusa, hay que darle a la alcachofa.
Ingredientes
Preparación
Limpiar las alcachofas y cortar los tallos. Consejo: no tirarlos, limpios y pelados se pueden aprovechar en una crema de verduras por ejemplo.
Coger la alcachofa por la base y golpear la punta sobre la tabla de cortar, así se abre un poco la parte central y podemos aderezarla mejor.
Introducir en el horno y cocer a 200ºC entre 45 minutos y 60 minutos, dependiendo del horno y del tamaño. Un indicador de que están listas: al arrancar una de las hojas del centro de la alcachofa, se desprende sin romperse del corazón, con la parte blanca en su sitio.