Ingredientes:
500 gr. de harina común
10 gr. de levadura (tipo Polvo Royal)
10 gr. de bicarbonato de soda (sodio)
150 gr. de azúcar glas
120 gr. de mantequilla
2 huevos
50 gr. de miel
Dulce de leche, cantidad necesaria
Dulce de fruta, cantidad necesaria
En un bol, tamizar la harina con la levadura y el bicarbonato. Reservar.
En otro bol batir la mantequilla con el azúcar hasta obtener una crema. Añadir los huevos batidos y la miel, mezclar bien. Agregar estos ingredientes al bol de la harina y unir sin amasar. Cubrir la masa con papel film y dejar descansar en la nevera durante 20 minutos. 
Precalentar el horno a 190°.
Colocar papel vegetal sobre una bandeja para horno. Reservar.
Retirar la masa de la nevera y sobre la encimera (mesada) enharinada, estirar con rodillo dejándola de un grosor de 4 mm. y cortar círculos de 5 cm. de diámetro.
Colocar en la bandeja de horno y cocinar durante 7 u 8 minutos aproximadamente o hasta que estén dorados en la base, pero blancos por encima. Recuerden que cocino en un horno a gas, con calor sólo de abajo y en la rejilla central.
Retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.
Armar los alfajores colocando dulce de leche o mermelada de frutas en una tapa y cubriendo con otra.
Cobertura:
300 gr. de azúcar glas ( impalpable)
agua templada, cantidad necesaria
zumo de medio limón.
Preparar el glaseado colocando en un bol azúcar glas, añadiendo de a poco el agua templada y el zumo de limón, mezclar hasta obtener una consistencia espesa.
Una vez hecho el glaseado, bañar los alfajores con él y dejar escurrir el exceso sobre una rejilla.
En la receta original utilizan dos ingredientes que son el extracto de malta y el bicarbonato de amonio y son dos leudantes diferentes al bicarbonato de soda, pero en su reemplazo utilicé levadura tipo Polvo Royal y bicarbonato de soda y quedaron bien de todas formas.
Es mejor que se rellenen con dulce de leche repostero que es más denso que el común, pero como no conseguí utilicé el común y antes de bañarlos con el glaseado, una vez armados, los dejé unos 30 minutos en la nevera y así logré que tenga mejor consistencia.
Las tapitas o galletas pueden guardarse en un envase con tapa y se conservan muy bien durante varios días y así las tenemos a mano para cuando nos antojamos de algo dulce, jajajaj.
Una delicia y gustan a todo el mundo.
¡Hasta la próxima!
¡Sean felices!
Rosi.