¡Holaaaaaa! Aquí estoy de nuevo. Y me estreno con un postre típico de Argentina, tengo una amiga argentina y me dio esta receta que la hace su madre de toda la vida en su casa. Estas son las recetas buenas, las que te recuerdan a tu niñez, esas que siempre que las comes es como si las comieras por primera vez, porque el sabor y el olor al cocinarlas que queda por toda la casa se queda grabada para siempre en la memoria.
Muy amable, la madre de Andrea me dejó la receta y tengo que decir que están para morirse!!!!!! Esto, como le dije.... debe ser pecado, jajajajajajaja
Como homenaje a esa tierra, y en agradecimiento a Andrea y a su madre y porque el baile es una de mis pasiones he buscado un tango precioso de Astor Piazzolla, Obivlion. Espero que os guste tanto como a mi.
Es muy sencilla, me ayudo con el robot de cocina. Metes todos los ingredientes en el robot y facilitamos que se mezclen , azúcar, huevos, maicena, harina, levadura, bicarbonato, ron, vainilla líquida y mantequilla .
Si no tuvierais robot, se va amasando todo desde un principio con las manos, hacemos un volcán con los ingredientes secos y pondríamos la mantequilla, amasaríamos. Volveríamos a hacer otro hueco y pondríamos los huevos, la vainilla liquida y la cucharada de ron y amasar.
Luego volcamos la masa en una mesa, tendremos que amasar un buen rato, es una masa bastante seca y la mantequilla es la que nos va a ayudar a que se ligue y se forme la masa.
Después de amasar nos queda así
Ya podemos alisarla con un rodillo y hacer nuestros alfajores.
Al horno con ellos, unos 5 a 10 minutos. Este paso es muy importante, porque si nos pasamos se quedan secas y no queremos eso. Tienen que quedar jugosas.
Los alfajores ya horneados
Y ya sólo queda rellenarlos de dulce de leche y pasarlos por el coco rallado .