Alimentos que cuidan el sistema cardiovascular

El Instituto Flora, creado en 2002 para promover los malos hábitos del sistema cardiovascular en la población, ha desarrollado un documento bajo el nombre `Por una alimentación cardiosaludable. Consejos nutricionales básicos´, con el que pretende informar acerca de la prevención de las enfermedades cardiovasculares, explicando cuáles son los principales factores de riesgo, e incidiendo en la necesidad de una dieta equilibrada que ayude a tener un corazón sano y fuerte.
Lo que podemos controlar y lo que no

Para evitar que éstos determinen por completo la salud de nuestro corazón, existen otros, en este caso, denominados factores modificables, que podemos intentar controlar mediante una dieta equilibrada y sana junto con la práctica de ejercicio físico.
Entre estos factores modificables cabe destacar el colesterol, considerado el principal responsable del estado de nuestro sistema cardiovascular. Aunque necesario para nuestro organismo, es perjudicial si tenemos un caso de hipercolesterolemia. Pero no sólo el colesterol determina la salud del corazón. No hay que olvidar que la hipertensión, que en algunos casos puede verse propiciada por el tabaquismo, ya que la nicotina aumenta la tensión arterial, y la diabetes poco controlada, inciden en la salud cardiovascular. El sobrepeso y la obesidad, como factores modificables, son también enemigos directos de nuestro corazón.
Para intentar mantener en niveles correctos el colesterol, la hipertensión, la diabetes y el peso, en el documento se hace hincapié en la necesidad de mantener una dieta sana y equilibrada. Con el fin de ayudarnos a conseguirlo, además de aconsejarnos la práctica asidua de ejercicio físico, exponen detalladamente una serie de elementos que podemos encontrar en determinados alimentos y que debemos incluir en nuestra alimentación para mantener en perfecta forma nuestro sistema cardiovascular.
Los nutrientes y las grasas en su justa medida

Por otra parte, se suele considerar que las grasas son muy perjudiciales para el corazón y las arterias. El problema radica en que se suele incluir a todas las grasas en un solo grupo, siendo las grasas saturadas y los ácidos grasos trans, que encontramos en embutidos, lácteos enteros y toda clase de bollería y aperitivos industriales, las que realmente hay que disminuir de nuestra dieta. Sin embargo, conviene incluir en nuestra alimentación, las grasas monoinsaturadas, con el aceite de oliva como principal representante, y las poliinsaturadas divididas en ácidos grasos, entre los que destacan el omega 3 y 6, presentes en el pescado azul o la soja.
Otras proteínas importantes para el cuidado del corazón son los hidratos de carbono, que ayudan a reducir el colesterol, y que están presentes en la fruta, la verdura o las legumbres; y la fibra, cada vez más consumida entre la sociedad española, pero que por desgracia no se produce por su conocimiento en cuanto a su relación con la reducción de colesterol, sino por los beneficios que aporta al tránsito intestinal.
Minerales y vitaminas para proteger el corazón

La vitamina E y una gran variedad de la B son las más aconsejadas para cuidar del sistema cardiovascular. En el caso de la primera, es un potente antioxidante que podemos encontrar en el aceite de oliva o el germen de trigo entre otros muchos. Otros elementos antioxidantes son los denominados fotoquímicos, presentes en tomates y zanahorias, algunas frutas como las fresas, e incluso en el cacao. En cuanto a la vitamina B destacan tres de este grupo: B6, B9 y B12. Son ideales para prevenir el exceso de homocisteína, sustancia que, en grandes concentraciones en sangre, propicia que se desarrollen enfermedades que afectan a las arterias. Los principales alimentos que debemos consumir para incrementar la vitamina B en nuestro organismo son el hígado, las verduras, las vísceras, el pescado, las carnes rojas, los lácteos, la fruta y los frutos secos, entre otros.
Prevenir con alcohol y cafeína

La rica dieta mediterránea nos hace muy fácil la posibilidad de mantener una alimentación sana y equilibrada, ya que todos los elementos aconsejados por los expertos están presentes en los alimentos propios de nuestra cultura. Lo único que queda es que cada uno de nosotros los aprovechemos para cuidar de nuestro corazón con el fin de conseguir que se mantenga joven y fuerte durante mucho tiempo.