Ver imagen PREPARACIÓN
Ver imagen
- Limpiamos bien las alitas de posibles restos de plumas o suciedad que puedan tener. Las secamos bien con un papel o paño y las colocamos en una bandeja o fuente con fondo. Machacamos unos cuantos dientes de ajo.
Ver imagen- Añadimos la sal, el pimentón y el orégano. Las cantidades son a ojo, pero vamos, que pongáis bastante cantidad. Un truco para saber más o menos, es que la mezcla, cuando ya esté lista, os sepa algo salada. La mía además olía bastante tanto a pimentón como a orégano. Tranquilos que no os vais a pasar. Aquí lo peligroso es quedarse corto de condimento. Rebozamos bien las alitas asegurándonos que quedan bien cubiertas por todos lados.
Ver imagen
- Cubrimos con agua (y entonces probamos para saber el punto de sal). Metemos a la nevera durante dos días, removiendo de vez en cuando la mezcla, ya que va a sedimentar. De vez en cuando, cuando pasemos por la nevera, removemos un poco el agua con un tenedor y listo.
Ver imagen
- Pasado el tiempo de adobo, colocamos las alitas en una fuente de horno y las metemos a gratinar (yo puse opción calor + grill) durante 10-15 minutos por cada lado. Un poco según el grado de dorado que queramos conseguir.
- Ya veréis qué pasada! Quedan de escándalo, crujientes por fuera, jugosas por dentro y llenas de sabor. Simplemente maravillosas!
Qué las disfrutéis! :)
Si quieres, también me encuentras en Facebook :-)
https://www.facebook.com/Minscocina