1 l de agua mineral
1 limón grande
200 g de azúcar blanco
Frutas que he empleado: Plátano, kiwi, Melocotón de viña, uva blanca y morada, ciruela claudia, y ciruela roja.
Han estado en maceración durante cuatro horas. El jugo tiene sabor a frutas, conservan el color y la textura.
Para hacer este postre, (aunque se puede tomar como merienda, o desayuno) es primordial que la fruta este en su justo punto de maduración, ni verde, ni pasada. No es necesario añadir jugo de naranja, licor, vino, o algún otro elemento, como puede ser una infusión de canela o menta o bien semillas de cardamomo, pero la fruta debe ser dulce si queremos que la macedonia resulte sabrosa.
- Lo primero es hacer el almíbar añadiendo el azúcar en el agua fría. Poner a calentar a fuego medio removiendo para que los cristales de azúcar se disuelvan. Hervir a fuego bajo durante cinco minutos y retirar. Enfriar a temperatura ambiente.
- Hacer el zumo de limón.
- Una vez que el almíbar esté frío, añadir el zumo de limón colado dos veces en una gasa fina. Introducir el almíbar en un bol grande.
- Lavar las frutas. Pelar las que tengan pieles duras o incomestibles.
- Trocear todas a cubos de tamaño regular y según vayáis troceando las introducís en el bol con el almíbar.
- Enfriar tapado en la nevera durante 2/3 horas antes de servir. Se puede hacer de un día para otro y conservarse un par o tres de días con buen aspecto en lugares fríos.