Alubias con Rebollones, butifarra blanca y negra, y panceta

Una receta para días de frío, cosa que este año no está haciendo, pero que no desmerece aunque haga calor.

Es bastante sencilla de hacer, y con una de las setas más valoradas en esta zona, animaros a cocinarla, y ya me contaréis… Nos ponemos el delantal, nos lavamos las manos, y empezamos con la receta.


El aprovechamiento gastronómico del rebollón o níscalo está extendido por toda la geografía española. Lactarius sanguifluus. (Foto: José Antonio Galiana)

Ingredientes:

Rebollones = Níscalos (Lactarius sanguifluus)

Alubias blancas de bote (las hay muy buenas)

Panceta fresca

Butifarra blanca y negra

Cebolla tierna

Puerro

Pimiento rojo

Zanahoria

Ajos

Pimentón dulce

Laurel

Aove de Castellón

Sal

Ramita de romero


Las setas silvestres hay que limpiarlas bien para eliminar todo los restos de tierra, hojas y otros materiales orgánicos (Foto: Marcial Cerveró)

Elaboración:

En una olla plana, ponemos a freír la panceta fresca previamente salada junto con unos dientes de ajo con piel. Una vez dorada la panceta, la retiramos a un plato y reservamos.


Foto: José Antonio Galiana

Hacemos lo mismo con la butifarra blanca y negra.


Foto: José Antonio Galiana

En la misma olla, y con el mismo aceite, freímos la cebolla, el pimiento, el puerro y la zanahoria, todo bien troceado. Dejamos cocinar a fuego medio hasta que se ablanden las verduras.


Foto: José Antonio Galiana

Limpiamos bien las setas con abundante agua y las dejamos escurrir, las troceamos y añadimos junto a las verduras. Freímos todo junto y ponemos un poco de sal.


Foto: José Antonio Galiana

Una vez todo cocinado, incorporamos el pimentón dulce y el laurel, y freímos todo junto un minuto.


Foto: José Antonio Galiana

Cubrimos con agua y dejamos cocinar diez minutos a fuego lento.


Foto: José Antonio Galiana

Una vez pasados los diez minutos, añadimos las alubias, previamente enjuagadas, y dejamos que empiece a hervir.


Foto: José Antonio Galiana

Seguidamente, añadimos la panceta y la butifarra blanca y negra. Dejamos cocinar todo a fuego lento cinco minutos más.

Foto: José Antonio Galiana

Retiramos del fuego, y ya podemos servir.


Foto: José Antonio Galiana

El emplatado es bien sencillo, ponemos una buena cantidad en un plato hondo y decoramos con una ramita de romero.


¿Está para comérselo o no? (Foto: José Antonio Galiana)

¡Que aproveche y saludos micogastronomicos!

José Antonio