Ingredientes:
12 claras de huevo
125 gramos de harina
435 gramos de azúcar
1/4 de cucharadita de sal
Una cucharadita de cremor tártaro (nos ayudará a estabilizar las claras y a que la miga quede más blanca)
1 cucharadita de vainilla
Ralladura de una naranja
3 cucharadas de semillas de amapola
Comenzaremos como siempre precalentando el horno a 170 ºC.
En un bol, ponemos las claras, con la sal y el cremor tártaro. Batimos a velocidad media hasta conseguir picos blandos. Agregamos la vainilla y, con la batidora encendida, agregamos poco a poco el azúcar, hasta conseguir un merengue brillante.
Por otro lado, tamizamos la harina un par de veces, y le agregamos la ralladura de naranja y las semillas de amapola.
Agregamos esta mezcla poco a poco al merengue con una lengua repostera y con movimientos envolventes.
Vertemos en el molde, recordad no engrasarlo, y horneamos unos 40-50 minutos, comprobamos si está hecho como cualquier bizcocho, pinchándolo con un palillo.
Nada más sacar el molde del horno, debemos enfriarlo sobre una rejilla boca abajo, sobre 1 hora aproximadamente.
Para desmoldarlo, pasamos una espátula alrededor del molde y despegamos.
Para la presentación, he hecho un glaseado sencillo con nata y azúcar glas, al que le he agregado unas gotitas de esencia de naranja.