La primera vez que probé el Arranque Roteño fue en un cumpleaños en Rota, en Cádiz, y casi me lo como todo y dejo a los demás sin comer. ¡Me encantó! Su textura y su frescura.
Un plato a medio camino entre el gazpacho y un ajo caliente. Se consigue majando a mano y con un poco de paciencia. Y se consume mojando pan en él y llevándolo a la boca.
Así que hoy te traigo esta receta tradicional de esta encantadora zona del sur que estoy segura que te encantará.
INGREDIENTES:
VÍDEO RECETA: Arranque Roteño
Lo primero que tendremos que hacer es pelar los tomates. Lo más fácil es escaldarlos, así saldrá la piel muy rápido.
Pero primero vamos a hacer unos cortes en cruz en los extremos de cada uno de los tomates y los sumergimos así durante 1 minuto en agua hirviendo o agua que esté muy caliente.
Cuando pase el tiempo los sacamos y dejamos que templen para poder pelarlos bien. Cuando los saques del agua vas a ver que la piel se ha despegado ya bastante bien de la carne del tomate. De esta manera será pan comido.
A continuación, vamos a cortar en trozos el resto de verduras y el pan. El pan va a ser duro del día anterior o de varios días. Lo cortamos en rodajas y a su vez en trozos más pequeños, para que sea más fácil de triturar.
Luego, lavamos el pimiento verde y lo cortamos también en trozos pequeños. Le quitamos las semillas de dentro y las partes más blancas y duras. Hacemos lo mismo con los ajos, los pelamos y cortamos.
Cuando los tomates estén templados o fríos, le quitamos la piel. No te costará nada de trabajo al haberlos escaldado. Los cortamos a la mitad, le quitamos las pepitas que puedan tener dentro y los cortamos en trozos más pequeños.
En un recipiente grande ponemos primero el pan a trozos. Echamos por encima el tomate para que así se vaya empapando el pan con el jugo de los tomates.
Agregamos el resto de ingredientes, el ajo, el pimiento verde y añadimos sal al gusto y por último el aceite de oliva. También le podemos añadir un trozo de cebolla, aunque este ingrediente es opcional.
Y ahora, con un poco de paciencia, vamos a majar hasta triturar bien los ingredientes. Si lo hacemos majando vamos a tardar un poco más. Si vas con prisas, le pasas la batidora y listo. Eso sí, debe de quedar con bastante textura y no demasiado triturado.
Cuando lo tengamos listo lo guardamos en el frigorífico para servirlo lo más fresquito posible. Y lo acompañamos con unas rodajas de pan y unos trozos de pimiento verde para mojarlo en el arranque.
Lo más normal es comerlo con rodajas de pan, de pimiento o de cebolla. Pero igualmente sirve una cuchara.
Y hasta aquí la receta de hoy. Perfecta para el verano y aprovechar la época del tomate.
Y a ti, ¿qué cremas frías o gazpachos te gustan para el verano? Déjamelo en los comentarios. Seguro que tienes muchas ideas para darme.
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