Es época de setas y hay que aprovechar pues dan un sabor especial a nuestros guisos. Cuanto más salvajes y naturales, mejor.
Esta receta, resulta sabrosa y económica. Y aún más si hemos ido a recolectar las setas con un agradable paseo por el bosque.
INGREDIENTES
ELABORACIÓN
Salpimentamos el pollo. Troceamos las setas. Pelamos y picamos el ajo y la cebolla. Rallamos el tomate y lavamos y cortamos en cuadrados de tamaño no muy grande el pimiento.
Calentamos tres cucharadas de aceite en una cazuela y sofreímos el pollo. Cuando comience a dorarse, añadimos la cebolla y el ajo y dejamos que tomen color.
Agregamos después el tomate rallado y los pedazos de pimiento. Sofreímos todo mezclando para que se unan los sabores.
Finalmente, ponemos a sofreír las setas troceadas, dos hojas de laurel. y el vaso de vino blanco. Dejamos que hierva unos minutos.
Tendremos caliente aparte el caldo de pollo que añadimos en cantidad cuatro veces la del arroz que vayamos a cocinar. Añadimos también el colorante.
Dejamos que hierva todo durante cinco minutos y probamos el punto de sal, rectificando si es necesario.
Pasado ese tiempo, añadimos el arroz que teníamos medido y subimos el fuego hasta que rompa a cocer para bajarlo y dejamos que se acabe de cocinar con un fuego suave. Bastarán 15 minutos. Servir enseguida.