

Rasca bien los mejillones con un cuchillo para que queden limpios

Frota bien las patas de la sepia para sacar la posible arena

Corta la "salsa" de la sepia. La sepia tiene una bolsa de salsa, que es muy rica ya que aporta un gran sabor a mar a todos los guisos, arroces, fideuás, etc. Es muy fácil de reconocer porque es de color marrón claro y se encuentra a continuación de las patas

Corta a continuación las patas de la sepia de dos en dos

Y ahora corta el cuerpo de la sepia en tiras y luego a daditos.

Pon a calentar aceite en una cacerola. Y mientras pon los mejillones en una cazuelita aparte para abrir al vapor. Tardará unos 5 a 1o0 minutos. Cuando estén abiertos, puedes sacarlos del fuego.

Fríe las cigalas y resérvalas.

Fríe los dados de sepia hasta que quede blanquecina, sin pasarse. Retira.

Fríe la cebolla y dale un par de vueltas.

Ahora echa el pimiento verde rallado y sigue removiendo.

Echa también el ajo rallado.

Pasado un poco tiempo vierte el tomate triturado y sigue removiendo.

Echa sal con moderación y remueve.

Pon a calentar en una cazuelita el agua o, mejor, caldo de pescado.

Echa la "salsa" de la sepia al sofrito.

Corta la "salsa" con unas tijeras para que se impregne todo el sabor.

Ahora es el momento de verter el arroz (una taza de café por comensal)

Y echa el pescado sobre el arroz, cubre bien con agua (o caldo de pescado) y cocina a fuego medio durante unos 20 minutos

Deja reposar durante 15 minutos antes de servir