Pedir en la pescadería que os limpien la sepia, conservando su bolsa de salsa. Cortarla a tiras y saltearla en la cazuela donde vamos a hacer el arroz, con un poco de aceite. Taparla porque salta. Retirar y reservar.
Poner a calentar el fumet, añadiéndole ahora la sal al gusto, puesto que no lo incorporaremos de una sola vez al arroz.
Pelar y picar finamente la cebolla y pocharla en el mismo aceite, añadiendo un poco más, a fuego lento, durante 10’.
A media cocción, añadir la bolsa de salsa, aplastándola con un tenedor para que suelte todo el jugo. La bolsa se puede conservar en la cazuela, cortada a trocitos, como parte de la sepia, o desecharla.
Añadir el arroz, darle unas vueltas con el sofrito.
Incorporar la sepia y una medida de fumet, remover y cocer, a fuego medio, hasta que lo haya absorbido. Incorporar entonces otra medida, remover y repetir la operación, durante unos 22’. El arroz irá soltando el almidón y quedará meloso.
Arroz meloso muy, muy gustoso, con pocos ingredientes. La salsa de la sepia potencia su sabor y le aporta color. Siempre es mejor utilizar un fumet casero, que no es más que un caldo blanco rápido hecho con cabezas y espinas de pescado, cebolla, puerro y zanahoria, cocido durante 20’, sin sal que añadiremos al hacer el arroz. Lo podéis tener siempre a punto si lo congeláis en porciones de 1/4 de litro, para utilizarlo según convenga. Si usáis otro tipo de caldo ya preparado, tened en cuenta no añadirle sal.