
En estos días festivos de comidas y cenas tan especiales, siempre queremos dar a nuestros invitados lo mejor de nuestra mesa. Para conseguirlo, os proponemos una idea que siempre queda bien: las aves. Se trata de viandas muy apropiadas en esta época, debido a su exquisito sabor y su delicada carne. No sólo las encontrarás en los mejores restaurantes, sino que su creciente auge las ha convertido en alimentos de primer orden en los más selectos mercados. Hay vida más allá del pollo y pavo, por eso, te animamos a sorprender a los tuyos con capón, ganso, oca, pintada o pularda.
Este tipo de carnes, también denominada 'de volatería', destaca por poseer gran valor alimenticio (proteínas de primera calidad) y ofrecer sabores conocidos al comensal, pero con un toque de distinción que le permite hacer buenas migas con gran variedad de fruta, hierbas aromáticas, setas, hortalizas y frutos secos. Aunque hay diversas maneras de preparar las aves, en Navidad lo más sencillo y popular es asarlas al horno.

La pularda también puede considerarse un producto heredero de la tradición romana. En este caso es una gallina que crece lentamente, se sobrealimenta y que no ha sido fecundada. Pasado medio año, se sacrifica, dando como resultado una carne tierna y blanca. La forma más popular de cocinar estas aves es al horno y rellenas. Los higos, las setas, las trufas, los orejones, las uvas y ciruelas pasas, los frutos secos (piñones, castañas, nueces), el cardo y la lombarda, y frutas como la piña, la manzana o la naranja suelen ser excelentes guarniciones y rellenos. También se pueden aromatizar los asados con hierbas (romero, tomillo, orégano) o licores (brandy, jerez).

Los palmípedos como la oca, el ganso o el pato se utilizan para elaborar el delicado foie gras, procedente de sus hígados. Los egipcios ya los cebaban, aunque probablemente sólo para disfrutar del sabor de la carne; serían los griegos y romanos los que descubrirían y popularizarían el delicioso placer que se esconde en las vísceras de estas aves. Después del engorde, que dura 15 días, el ejemplar ha aumentado de tamaño y ha acumulado mucha grasa, especialmente en el hígado, de donde se extrae el foie. Aunque para la industria alimentaria, éste es el producto principal que se deriva de ocas y gansos, no es el único.
Estas aves son deliciosas también en asados y rellenas, perfectas para sorprender en los días festivos de la época navideña, aunque hay que destacar que su contenido en grasa es alto, por eso no todo el mundo puede consumirlo. Su sabor es muy peculiar, por eso es fundamental en las cocinas francesa y china, donde existen un sinfín de recetas para prepararlas.

Más calorías tienen las carnes de patos y gansos, por su alta concentración de grasa, así que hemos de restringir su consumo en el caso de sobrepeso o colesterol. Si no tenemos problemas de este tipo, disfrutaremos de viandas de sabor intenso ricas en proteínas, vitaminas B y gran cantidad de minerales (hierro, magnesio, potasio).