
Cada vez me gusta más el pescado. Todos me encandilan en sus preparaciones. Los pescados a la plancha con un buen género fresco son la mejor baza, pues no necesita más preparación.
Los boquerones y los salmonetes me encantan fritos y los pescados más grandes al horno son una delicia.
En una cazuela se sofríe en un poco de aceite de oliva la cebolla picada. Se pone en un plato la harina mezclada con la levadura y se enharina el pescado.
Se pasa a la cazuela de la cebolleta y se deja unos minutos. Se le da la vuelta. Se reserva en una fuente de horno.
Se añade el vino blanco a la cazuela, se deja reducir el alcohol y se vierte el tomate en salsa. Se remueve. Se añade la nata líquida y el zumo de naranja. Se salpimenta y se deja cocinar unos instantes.
Se añade la salsa sobre el bacalao. Se introduce en el horno precalentado a 180º C con calor arriba y abajo unos 15 minutos.
Se pelan los langostinos y se esparcen sobre el bacalao cuando queden unos 5 minutos de horno.
Se presentan los lomos con la salsa con un poco de perejil y yo les añadí unos brotes de alfalfa.