La verdad es que me atraía más la preparación dulce, unos maritozzi que son una especie de bollito relleno de nata. Pero, claro, como había empezado a hacer dieta ( dieta que termine convenientemente tres días después) decidí hacer la receta salada, que aunque me atraía menos era menos calórica. La preparación salada era un Bacalao con apio de la región de Abuzzo e Molise (la parte de atrás de la rodilla en el mapa de Italia). “¿bacalao? ¿Apio? ¡Pues vaya cosa!” Pensé yo” Pues “¡vaya cosa tan buena!” digo ahora.
Os digo ahora. No me esperaba este resultado pero queda muy agradable. El apio no da el sabor tan fuerte que yo me esperaba, sino que se difumina entre el tomate y el bacalao. Las pasas le dan un complemento dulce y las aceitunas negras completan un plato. Me alegro mucho de haberlo preparado.
Si queréis ver lo que han preparado mis compañeros: