No puede faltar en este blog la receta de bacalao con tomate que se hacía siempre en casa, generalmente en Semana Santa; era el plato preferido de mi padre y mi madre lo "bordaba". El pescado queda dorado por fuera pero muy jugoso por dentro, ves cómo se separan las lascas, en fin ¡una delicia!
El día anterior descongelamos el bacalao: yo lo dejo en la nevera en una bandeja de plástico que lleva una rejilla, así los lomos no están en contacto con el liquido que sueltan. Cuando lo vamos a usar le pasamos un papel de cocina por si le queda exceso de humedad. Con este tipo de pescado no ponemos sal.
Pasamos los lomos por harina y, a continuación, por huevo batido; escurrimos el exceso y los freímos en aceite bien caliente para que se doren por ambos lados y quede jugoso por dentro. Los ponemos sobre papel de cocina para quitar el exceso de grasa.
Servimos acompañados de una buena salsa de tomate casera.
Te cuento:
Durante la Cuaresma y en Semana Santa el bacalao es el pescado mas consumido en muchos hogares; podemos utilizarlo fresco o en salazón. Si utilizas bacalao fresco, acuérdate de salarlo un buen rato antes de prepararlo para que la carne esté mas firme y si usas el bacalao en salazón deberás desalarlo de 36-48 horas antes cambiando el agua cada 6-8 horas, dependiendo del grosor de los lomos.
Para esta receta de bacalao con tomate he utilizado unos lomos congelados al punto de sal que si tenemos cuidado al descongelarlo, queda estupendo y nos ahorra tiempo. Hay quien da un hervor al bacalao junto con la salsa de tomate pero en casa siempre se ha servido el tomate aparte y cada uno lo pone encima o al lado del pescado.
Como ya queda poquito para la Semana Santa, te dejo algunos enlaces de recetas típicas con bacalao que espero te gusten tanto como a mi: