Vivo sin vivir en mí... El verano está dando sus últimos coletazos (aunque sigue haciendocalor, ya no es para derretirse), todo va volviendo a la "normalidad" y en algunos blogs gastronómicos y sus respectivas páginas en las redes sociales ya se está hablando de Halloween y de Navidad, ¿en serio? Yo me resisto, aún estamos en septiembre, como sigamos anticipando celebraciones, en dos días estamos preparando las cocas de Sant Joan y los helados del verano 2016!!!
Yo, de momento, paso de Halloweens y otras celebraciones y, como las temperaturas, se han comportado durante unos días, me he animado a encender el horno y no morir en el intento para preparar la receta que os traigo hoy: bagels caseros. Por si no los conocéis, son unos panecillos con forma de donut que se pueden acompañar tanto de dulce como de salado. La receta que he seguido en esta ocasión es la de Alma y, tengo que decir que me ha funcionado muy bien. Simplemente he modificado los tiempos de levado adaptándolos a la temperatura y humedad de mi casa.
4) Formamos una bola con la masa. Dejamos reposar 30 minutos tapada con un trapo.
5) Dividimos la masa en 12 trozos iguales (recomiendo pesarlos) y formamos bolas con ellos, las colocamos sobre una bandeja cubierta con papel de horno y dejamos reposar, tapadas 30 minutos más.
6) Transcurrido ese tiempo, hacemos un agujero en el centro de cada bola, os podéis ayudar con el mango de una cuchara de madera de esos que son redonditos, pero luego tendréis que agrandar el agujero (unos 5 cm. más o menos). dejamos reposar 35 minutos más.
7) Mientras, precalentamos el horno a 230º y ponemos una olla con agua a calentar, ya que, los bagels, como los pretzels, se hierven antes de hornearlos. Los hervimos durante un par minutos aproximadamente, es decir, un minuto por cada lado. Luego los sacamos y escurrimos bien.
Si preferís, podéis poner sal gruesa por encima, chips de chocolate o lo que os apetezca. Los bagels están espectaculares el mismo día que los hemos hecho. Al día siguiente, como todos los panes de fermentación rápida, pierden bastante, aunque tostados están buenísimos igual.