Bartolillos rellenos de chocolate

En Águilas seguimos de Carnaval, disfrutando al máximo de unas fiestas que este año han sido declaradas de Interés Turístico Internacional. Aunque son días en los que estamos a tope de trabajo en la cafetería (afortunadamente) y en los que también me estoy divirtiendo todo lo que puedo no he dejado de buscar un ratico para preparar dulcerías propias de estas fechas. La dulcería carnavalera es, principalmente, dulcería frita que, como ya os he dicho en más de una ocasión, es la que más me gusta. Y si hablamos de dulces fritos en la blogosfera tenemos que hablar de la que para mi es la reina de ellos: mi Lolica, de Pan frito o rebanás. No hay dulce frito que se le resista; todos le quedan espectaculares tanto en apariencia como en sabor (y lo sé porque he tenido la suerte de probar una de sus delicias). Claro que cuenta con una maestra de lujo: su madre que es la que le ha enseñado todas esas receticas que a mi me hacen perder la cabeza. Estos bartolillos de hoy son una receta suya y quedan espectaculares, os lo aseguro. Son magníficos para reponer fuerzas antes de colocarse la máscara y salir a disfrutar de la fiesta...por cierto, yo estoy año tengo una de lujo que mi querida amiga Elena me trajo de Italia. Con ella (con la máscara y con mi hermana-amiga Elena) es con la que, como todos los años, estoy disfrutando de este Carnaval. Espero que os gusten.



Ingredientes:

Para la masa:

200 gramos de aceite de oliva suave.

200 gramos de zumo de naranja (en la receta original es agua).

Un pellizco de sal.

30 gramos de azúcar.

600 gramos de harina.

Azúcar para rebozar.

Para la crema:

100 gramos de azúcar.

500 gramos de leche.

4 yemas de huevo.

40 gramos de maicena.

1 cucharadita de azúcar avainillado.

30 gramos de mantequilla.

200 gramos de chocolate negro.

Elaboración:

Comenzamos preparando la crema para que le de tiempo a enfriar. Ponemos a calentar la leche (reservando unos 100 gramos) junto con el azúcar. En la leche que habíamos reservado añadimos las yemas, la maicena y el azúcar avainillado. Cuando la leche que tenemos en el fuego junto al azúcar rompa a hervir añadimos la mezcla y sin dejar de remover.



Cuando la crema haya espesado le añadimos la mantequilla y el chocolate. Removemos para que todo se integre bien y reservamos.



Mientras la crema se enfría preparamos la masa. Templamos el aceite y lo vertemos en un bol. Sobre él añadimos el zumo de naranja (o el agua en la receta original) y el azúcar.



Finalmente añadimos la harina y amasamos hasta obtener una masa durita y brillante.



Estiramos la masa con ayuda de un rodillo de cocina hasta que nos quede bien finita.



Cortamos con la forma deseada, colocamos una cucharada de crema y cerremos como si de una empanadilla se tratase.



Freimos un abundante aceite suave bien caliente.



Una vez fritas las rebozamos en azúcar y listas. Una delicia, os lo prometo.