Las fresas son bajas en calorías ya que la mayor parte de su contenido es agua, lo que también ayuda a la eliminación de toxinas y favorece el buen estado de nuestra piel.
Gracias a su alto contenido en Vitamina C son un potente antioxidante, previenen de infecciones y favorece la absorción del hierro de los alimentos. Además de la vitamina C, las fresas son ricas en vitamina A, B1, B2, B3, B6, E y ácido fólico, su consumo se recomienda a mujeres embarazas ya que previene la espina bífida, alteración en el sistema nervioso del feto.
Son recomendables para las personas que sufren hipertensión o afecciones en el corazón, gracias a su alto contenido en potasio.
Las fresas y fresones destacan por su aporte de fibra que nos ayuda a mejorar el tránsito intestinal y previenen el estreñimiento.
Las fresas y fresones son una fruta fantástica que dan muy buen resultado en la cocina, os lo muestro con estas recetas de fresas: